(BUENOS AIRES).- La Justicia falló este lunes a favor de Boca en el conflicto con Talleres de Córdoba por la transacción de Cristian Pavón y ordenó al club cordobés desembolsar 500 mil dólares, además de 69.750.000 de pesos «dentro del término de diez días». El fallo pone un punto final esperado en una disputa que arrancó con un adelanto por una venta que nunca ocurrió y que, en las últimas semanas, terminó afectando también al mercado de pases del Xeneize.
El origen del litigio se remonta a la gestión de Daniel Angelici como presidente de Boca. En ese entonces, el club de la Ribera le cedió a Talleres 2,5 millones de dólares en condición de adelanto por una futura venta de Pavón. Pero el extremo nunca fue vendido desde la institución porteña: se fue como jugador libre y ese dinero nunca regresó a Brandsen 805.
Juan Román Riquelme reactivó la polémica por la deuda y, ante la negativa del club cordobés de devolver la cifra, el caso se trasladó a la Justicia. Tras la resolución de este lunes, Talleres, presidido por Andrés Fassi, deberá ejecutar el pago a la institución porteña.
La deuda que trabó el pase de Galarza
El fallo llegó pocas semanas después de que ese mismo conflicto tuviera un impacto directo en la ambulante de Boca. En las últimas horas de plazo del Xeneize para incorporar a un futbolista, Riquelme le apuntó a Matías Galarza, el volante de Talleres, y llegó a ofrecer 4 millones de dólares por el 60% del pase perteneciente al club cordobés. Desde Córdoba lo consideraron insuficiente.
Durante esa negociación apareció la deuda por Pavón como uno de los puntos en discusión. Fassi pretendía abonarla en pesos y al cambio de aquel momento, una postura que no fue tenida en cuenta por los dirigentes de Boca y que generó una diferencia sobre cómo debía saldarse el pasivo entre ambas instituciones.
La imposibilidad de ponerse de acuerdo en ese punto, sumada a la valoración que Talleres tenía del jugador, terminó de trabar el acuerdo. El pase de Galarza al Xeneize se cayó cuando ya se agotaban las horas del plazo para sumar refuerzos, y el volante continuó en el club de barrio Jardín amparado en una negociación que nunca encontró un punto de encuentro.
La cifra que la Justicia determinó cobrar a Talleres queda muy lejos de los 2,5 millones de dólares que la institución de la Ribera entregó en su momento como adelanto. Esa diferencia entre lo prestado y lo condenado a pagar marca el saldo de un reclamo que Boca arrastró durante años y que recién ahora encontró un canal de resolución formal.
Ahora, con la resolución judicial firme, Talleres tiene un plazo concreto para saldar la deuda que estuvo en el centro de la escena durante meses: diez días para desembolsar los 500 mil dólares y los 69.750.000 de pesos determinados por la Justicia, el primer paso concreto tras años de reclamos por un adelanto que nunca se recuperó.
