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Vasco se plantó y ya decidió dónde jugará ante Boca

 

El club brasileño prioriza el estadio, pero la Conmebol aún debe resolver dónde se jugará el partido.

 
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(BUENOS AIRES).- Boca ya sabe que disputará el primer partido de la semifinal de la Copa Sudamericana fuera de Río de Janeiro y que la revancha será en Brasil durante la semana del 21 de octubre. Vasco da Gama marcó al Maracaná como su prioridad, realizó un pedido formal para utilizarlo y todavía espera una respuesta, mientras la sede del encuentro continúa sin definición.

São Januário quedó condicionado por el reglamento de la Conmebol. El estadio tiene capacidad para 20.419 personas bajo las normas de seguridad vigentes, pero las semifinales de la Sudamericana deben jugarse en escenarios con un mínimo de 30.000 espectadores. Por ese motivo, Vasco necesita conseguir una autorización especial o trasladar el partido a otra cancha.

La dirigencia de Vasco pretende mantener la localía en Río de Janeiro y analiza tres alternativas: obtener una excepción para jugar en São Januário, utilizar el Maracaná o llevar el encuentro al estadio de Botafogo. Dentro de ese esquema, el Maracaná aparece como el objetivo principal para recibir a Boca.

El estadio que pierde terreno

El Nilton Santos cumple con la capacidad requerida y está ubicado a unos ocho kilómetros de São Januário. Además, existe un antecedente de acuerdo entre Vasco y Botafogo para que el equipo utilice ese estadio durante las obras de su cancha. Sin embargo, la dirigencia lo considera la opción menos conveniente para la semifinal.

El motivo está en la superficie del campo de juego. El estadio de Botafogo tiene césped sintético y Vasco prefiere evitar disputar una instancia decisiva de la Sudamericana sobre una superficie artificial. Por esa razón, el Nilton Santos quedó relegado pese a que reúne las condiciones reglamentarias y aparece como una alternativa cercana para el partido contra Boca.

El Maracaná, en cambio, enfrenta dificultades vinculadas con su administración. El estadio está bajo la gestión de un consorcio integrado por Flamengo y Fluminense, clubes que también tienen compromisos internacionales durante el período de la revancha. A eso se suma un antecedente reciente de conflicto entre Vasco y los administradores por el estado del césped.

Vasco también pretende que la Conmebol contemple el antecedente de Independiente del Valle. El año pasado, ese equipo pudo jugar una semifinal en un estadio con una capacidad inferior a la exigida por el organismo. La dirigencia brasileña busca que ese caso sea considerado para sostener la posibilidad de jugar en São Januário, aunque Boca deberá esperar la definición de la sede.

La Conmebol no mostraría demasiada predisposición a repetir aquella excepción. La diferencia es que Independiente del Valle no tenía otro estadio disponible cerca de su ciudad, mientras que Vasco cuenta con alternativas dentro de Río de Janeiro. La elección dependerá de las gestiones que realice el club durante los próximos días, con el Maracaná como primera opción y la sede de la revancha todavía pendiente.