(BUENOS AIRES).- “Boca puede hacerlo, nosotros no podemos”, dijo Dorival Júnior después de la derrota en la Bombonera. Boca llega al Morumbí con una ventaja concreta: ganó 1-0 la ida de la Copa Sudamericana y guardó a prácticamente todos sus titulares en el partido del viernes ante Central Córdoba, con la revancha del martes como prioridad.
Rodolfo Arruabarrena tomó esa decisión para administrar las cargas de su plantel. El entrenador reservó a casi todos los habituales titulares frente a Central Córdoba con el objetivo de llegar al Morumbí con la mayor cantidad de futbolistas frescos y defender el resultado conseguido en la Bombonera. Así, Boca pudo dosificar energías sin descuidar completamente el torneo local.
Boca priorizó la revancha de la Copa Sudamericana
San Pablo enfrenta una agenda menos flexible. El sábado tendrá que jugar el clásico contra Palmeiras, tres días antes de la revancha en el Morumbí, y Dorival Júnior no tiene pensado relajar en ese partido. El equipo brasileño necesita competir con sus principales futbolistas en un encuentro que no puede regalar, aun cuando después deberá remontar el 0-1 ante Boca.
El motivo está en su situación en el torneo brasileño. San Pablo viene de atravesar un momento complicado y necesita seguir sumando para alejarse definitivamente de la zona baja. “Estamos con problemas en el campeonato brasileiro, todos saben las dificultades”, explicó Dorival Júnior; por eso, primero piensa en Palmeiras y recién después pondrá toda su atención en la revancha.
El calendario ya le exigió un esfuerzo importante a San Pablo. El sábado 5 jugó ante Atlético-MG con una base prácticamente titular, el martes fue con sus principales nombres a la Bombonera y ahora afrontará otro partido de máxima exigencia antes de recibir a Boca. En la ida, Dorival mantuvo la base que venía de ganar sus dos encuentros anteriores e hizo apenas dos cambios: Calleri por Gustavo Santana y Pablo Maia por Danielzinho.
Dorival Júnior sostuvo que sus jugadores respondieron bien desde lo físico en el primer partido: “Jugamos el sábado, no tuvimos problema físicamente, hicimos un juego muy parejo y disputado, no sentimos en ningún momento”. San Pablo puede preservar casos puntuales, como Luciano, que terminó tocado en la ida. Calleri estará disponible contra Palmeiras, aunque no podrá jugar la revancha por suspensión.
La diferencia entre los dos equipos también aparece en la posibilidad de rotar. Boca ya eligió priorizar la revancha y llegó al partido del viernes con la decisión de preservar a sus titulares; San Pablo, en cambio, debe afrontar un clásico exigente por las necesidades que tiene en el torneo brasileño. El calendario plantea así una ventaja concreta para el equipo argentino: tendrá un partido para administrar energías, mientras que su rival disputará un clásico que no puede regalar.
La serie se definirá el martes en el Morumbí, por la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana. Llegar con las piernas frescas puede favorecer a Boca, que buscará defender el 1-0 conseguido en la Bombonera y avanzar de ronda.
