La referente social Margarita Barrientos, encargada del comedor Los Piletones, explicó la situación que observa en los sectores populares. En diálogo con Radio Rivadavia, la activista sostuvo que aumentó la cantidad de familias que dependen de la comida que hacen en su comedor. También señaló que personas de la provincia de Buenos Aires se acercan a la sede que ella conduce.
“Las cosas están difíciles”, señaló una de las principales referentes sociales que tiene la Ciudad de Buenos Aires. En ese sentido, reconoció que aspira a comunicar que el contexto social ha mejorado. Sin embargo, contrariamente, declaró: “No le puedo mentir porque nosotros diariamente tenemos más familias en el comedor”. Según relató, hay personas que provienen de otras jurisdicciones.
Más familias de otros barrios
La referente social confesó que en Los Piletones comenzaron a recibir familias de otros barrios y de la provincia de Buenos Aires. Mencionó que arriban hombres y mujeres de González Catán y Laferrere para tener una vianda: “Nos supera a todos”, enfatizó con preocupación ante el contexto económico que atraviesa el país.
En esa misma línea, Margarita Barrientos continuó con la descripción de lo que vivencia día a día en Villa Soldati: “A veces la gente dice: “Voy a quedarme para llevar la cena porque no tengo para volver””. Y relató que quienes acuden al comedor también deben llevarles una porción de comida a sus hijos.
El aumento de los jubilados y la caída del cartón
La activista puso el foco en los jubilados que concurren al comedor: “Antes teníamos 20 personas. Ahora superan los 30 y pico de personas mayores”, señaló con tristeza. Desde su punto de vista, Barrientos lamentó que los jubilados deban hacer peripecias para conseguir su plato de comida cuando “tendrían que tener la posibilidad de comer en su mesa un churrasco”.
Por otra parte, la referente de los sectores populares se refirió a las personas que se dedican a la recolección de materiales reciclables: “Antes la gente salía con su carro a cirugear y hoy no le sirve”, manifestó. En el mismo nivel colocó a quienes juntan metales para vender: “Hay muchas cosas que dejaron de valer en contra de nosotros, en contra de la gente, de la gente que trabaja todos los días”, sentenció.

