(BUENOS AIRES).- “Alistarse en fuerzas armadas extranjeras pone en serio riesgo vidas de argentinos”, advirtió Pablo Quirno. La Cancillería argentina emitió una alerta el martes 29 de septiembre para los argentinos que evalúan incorporarse voluntariamente a fuerzas armadas de otros países, en medio de un aumento de fallecimientos y desapariciones en conflictos internacionales.
El comunicado oficial advirtió que “se ha registrado en el último tiempo un aumento de casos de fallecimientos, desapariciones, restricciones a la libertad personal y distintas situaciones de vulnerabilidad, así como serias dificultades para abandonar la participación en dichas fuerzas”. La advertencia abarca a ciudadanos incorporados a fuerzas de otros países y también señala que pueden quedar expuestos a problemas para recuperar su libertad o salir de esas organizaciones. El texto no menciona conflictos puntuales ni aporta cifras.
El Gobierno nacional recomendó extremar precauciones ante ofertas de empleo que circulan en redes sociales, plataformas digitales u otros medios. La advertencia incluye propuestas de actividades militares y anuncios de tareas civiles en zonas de conflicto, porque pueden terminar en contratos de carácter militar. Pablo Quirno reforzó la alerta en X: “Atención con las ofertas de empleo, muchas veces engañosas, que circulan en redes”.
— Cancillería Argentina ?? (@Cancilleria_Ar) September 29, 2026
El caso de Roberto Yamil Ibrahim
Roberto Yamil Ibrahim, argentino de 37 años y padre de dos hijos, quedó en el centro del caso que acompañó la comunicación oficial. En abril de 2026 respondió a un anuncio que prometía un puesto de logística en el Ministerio de Defensa de Rusia por US$20 mil. Como no tenía pasaporte, contó que el reclutador gestionó la documentación y el visado y pagó los pasajes; después fue trasladado a un centro de entrenamiento militar. Ibrahim describió el resultado de esa oferta: “Te mandan a morir prácticamente, no es lo que parece en internet”.
Ibrahim viajó con escalas en Roma y Estambul y llegó a Moscú el 11 de abril junto a un grupo de latinoamericanos, entre ellos colombianos, peruanos y mexicanos, también convocados para sumarse a las fuerzas rusas. Desde Moscú, el grupo fue trasladado a un centro de entrenamiento en la región de Vorónezh. En mayo fue destinado al frente de Lyman y quedó incorporado al 272º Regimiento de Fusileros Motorizados.
Ibrahim resultó herido en combate el 6 de julio y permaneció internado unas tres semanas. Antes del alta médica definitiva lo enviaron de nuevo a pelear en el 347º Regimiento, una unidad integrada también por soldados heridos. A mediados de agosto fue capturado por las fuerzas ucranianas y desde entonces permanece en un campo de prisioneros de guerra junto con otros extranjeros reclutados por Rusia. El programa ucraniano “Quiero Vivir” lo presentó como el primer ciudadano argentino capturado como prisionero de guerra en el conflicto entre Rusia y Ucrania.
La Cancillería argentina explicó que “La asistencia consular en estos escenarios puede verse seriamente limitada, tanto por las condiciones establecidas en los contratos que los connacionales suscriben con fuerzas armadas de otros países, como por las restricciones de acceso existentes sobre el terreno”. Pablo Quirno completó su advertencia: “Alistarse en fuerzas armadas extranjeras pone en serio riesgo vidas de argentinos y la capacidad de nuestros Consulados se ve seriamente limitada para asistirlos”. El Ejecutivo indicó que los argentinos en emergencia deben dirigirse a la Representación Argentina del país donde estén o, si no existe una representación residente, a la Embajada concurrente correspondiente. La Cancillería argentina no informó cifras ni detalló conflictos puntuales en su comunicado.
