(BUENOS AIRES).- “Mientras yo sea presidente de la República, nadie deshonrará a nuestra señora de Aparecida”, afirmó el presidente de Brasil en un acto de campaña en el Amazonas. A pocos días de la primera vuelta, Lula da Silva llega al domingo con 45,3% contra 42,2% de Flávio Bolsonaro en la última encuesta de Atlas Intel / Bloomberg, aunque el escenario de segunda vuelta aparece empatado casi por completo.
La polémica comenzó con un chiste de Antonio Tabet que se viralizó en redes y en sitios vinculados con el oficialismo. “La familia miliciana (en alusión a los paramilitares) odia tanto a las mujeres negras que ataca a la Virgen de Aparecida”, dijo el comediante. El comentario fue asociado con Flávio Bolsonaro y abrió una disputa sobre un supuesto respaldo bolsonarista a un proyecto para quitarle a la Virgen de Aparecida su condición de patrona de Brasil, una versión que el candidato debió desmentir.
Flávio Bolsonaro culpó a la Conferencia Episcopal de incentivar esa versión, mientras el organismo respondió: “La mentira no se combate con otra mentira”. La pelea pasó también por la Justicia: un juez del Tribunal Superior ordenó retirar el posteo de Tabet, otro magistrado anuló la decisión y un tercero dispuso volver a eliminarlo. La sucesión de fallos cruzados mantuvo el tema en el centro de la campaña a días de la votación.
Las encuestas y el voto religioso
La encuesta de Quaest del 28 de septiembre ubicó a Lula da Silva en 39% a 34% de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. Para un eventual balotaje, ambos quedaron en 42%. Ninguna de las mediciones citadas muestra a Lula por encima de la mitad de los votos válidos, y para ganar en primera vuelta se necesita el 50% más uno.
Los demás sondeos exhiben una competencia con márgenes variables. Datafolha registró 40% para Lula y 36% para Flávio en la primera vuelta, con una ventaja de 47% a 45% para Lula en la segunda; BTG / Nexus midió 42% a 37% y 46% a 44%, respectivamente. Palver fue la excepción, con 44% para cada candidato en la primera vuelta y 47% para Flávio contra 45% para Lula en un eventual balotaje. La encuesta de CNT/MDA, más alejada de la fecha de votación, mostró la mayor diferencia: 40,6% a 30,4% para Lula.
El voto católico es otro terreno de disputa. El voto evangélico aparece consolidado en favor de Flávio Bolsonaro, mientras ambos buscan captar al electorado católico, más cercano a la izquierda. Rodrigo Toniol, antropólogo social y profesor del Departamento de Antropología Cultural de la Universidad Federal de Río de Janeiro, explicó: “En esta elección es el voto católico lo que más llama la atención.
Esta diferencia tiene que ver con el hecho de que el voto evangélico está bastante cristalizado en la intención de voto de Flávio Bolsonaro y Lula está haciendo un movimiento para conseguir un poco más de votos en la población católica”. En el mismo eje, Lula da Silva afirmó: “Mientras yo sea presidente de la República, nadie deshonrará a nuestra señora de Aparecida. Nadie. La gente debe aprender a respetar todas las religiones, incluidas las de origen africano”.
Javier Milei respaldó públicamente a Flávio Bolsonaro y cuestionó a Lula; en julio viajó a San Pablo para apoyar la candidatura y allí insultó al presidente brasileño, un episodio que derivó en una crisis diplomática que aún se mantiene. En septiembre, durante la Asamblea General de la ONU, volvió a cuestionar a Lula y dijo que esperaba que Brasil abandonara su “curso socialista decadente”. La primera vuelta será este domingo; si ninguno supera el 50% más uno, el balotaje está previsto para el 25 de octubre.
