(BUENOS AIRES).- «Cobro hasta el día que laburé». La frase de Eduardo Coudet, que trascendió después de su salida, resume la postura que el entrenador sostuvo desde el momento en que se concretó su desvinculación de River: cobrar únicamente por el tiempo efectivamente trabajado. Según el relato del periodista Renzo Pantich, Coudet tomó esa decisión en el mismo instante en que cerró su ciclo en Núñez, un detalle que representa un beneficio económico directo para las arcas del club.
El gesto de Coudet tiene un peso particular por el contexto contractual en el que se produjo su renuncia. El técnico tenía vínculo vigente con River hasta diciembre de 2027, pero decidió no reclamar ningún tipo de compensación económica por el tiempo que quedaba establecido en su contrato. De esta manera, solamente percibió el salario correspondiente hasta el último día en el que trabajó al frente del plantel profesional, sin exigir el cumplimiento económico del vínculo restante ni una indemnización por la interrupción.
La decisión de Coudet marcó además una diferencia con lo que ocurrió con los integrantes de su cuerpo técnico. Mientras el entrenador cobró solo hasta su último día trabajado, sus colaboradores, entre ellos Damián Musto, acordaron percibir tres meses más del salario que habían pactado cuando llegaron al club. Así, el Chacho renunció para sí al dinero del período restante de su contrato, mientras sus ayudantes mantuvieron ese acuerdo económico con la institución.
Pantich fue quien explicó la lógica detrás de esa postura y destacó el gesto del entrenador. Según contó el periodista, Coudet sostuvo desde el inicio una idea clara: cobrar solamente por el tiempo efectivamente trabajado y permitir que River se hiciera cargo de sus colaboradores. El dato tomó relevancia justamente porque la salida se produjo con un contrato de larga duración todavía en vigencia, un escenario en el que la reclama económica habría sido, en otros casos, un trámite habitual.
La renuncia llegó después de la eliminación de River en la Copa Sudamericana, hecho que marcó el punto final de un ciclo que terminó antes de lo previsto. La dirigencia, encabezada por Stefano Di Carlo, le había manifestado su respaldo a Coudet, pero el entrenador finalmente presentó la renuncia. Tras su salida, Leonardo Ponzio tomó las riendas del equipo junto a Marcelo Escudero, en una etapa de transición al frente del plantel profesional.
Los números del Chacho en River
Coudet había asumido como entrenador de River en marzo de 2026 y dirigió 27 partidos oficiales antes de su salida. En ese lapso consiguió 13 victorias, seis empates y ocho derrotas, con una efectividad del 55,56 por ciento. Aunque los resultados generales no fueron malos, no logró conquistar títulos durante su etapa en el banco del Millonario y la eliminación en la Sudamericana terminó sellando su despedida.
Con Ponzio al mando, River intenta ahora reconstruir su camino deportivo mientras la dirigencia analiza el futuro institucional. El exmediocampista comenzó su etapa de transición con tres victorias consecutivas en el Torneo Clausura, un arranque alentador para el equipo. Más allá de los resultados que dejó su paso por el club, Eduardo Coudet se fue con una decisión contractual que le ahorró a River un desembolso de largo plazo: cobró solo por los días que efectivamente trabajó.
