(BUENOS AIRES).- Cristiano Ronaldo y Al Nassr se quedaron a un paso de un récord histórico del fútbol mundial: la racha de 93 partidos consecutivos marcando al menos un gol en liga, igualando así la marca que River Plate había establecido décadas atrás y que seguía intacta como referencia en esta estadística. El paso siguiente era superarla, pero el equipo saudí no pudo concretarlo. Una derrota contundente dejó la hazaña pendiente y devolvió al club argentino el protagonismo en una tabla que parecía destinada a cambiar de dueño.
La caída llegó por la Champions League de Asia, donde Al Nassr perdió 4-0 ante Al Ain en una noche en la que se quedó por primera vez en el encuentro sin convertir. La goleada interrumpió de golpe la seguidilla goleadora que el equipo había construido durante meses en el campeonato local y que lo había puesto a la altura del registro millonario. El conjunto dirigido por Ange Postecoglou no encontró respuestas ante el equipo emiratí y no logró reaccionar durante los 90 minutos.
Los grandes protagonistas de la noche fueron los hermanos Soufiane y Houssine Rahimi, quienes encabezaron la producción ofensiva de Al Ain y ampliaron la diferencia hasta completar la goleada. Del lado saudí, el planteo no funcionó en ninguna zona de la cancha y el equipo terminó golpeado en el marcador y en su ambición estadística. La diferencia entre seguir vivo en la carrera por el récord y empezar de nuevo quedó reducida a esos 90 minutos sin gol.
Una noche sin respuestas para Cristiano Ronaldo
Cristiano Ronaldo no pudo rescatar a su equipo en una de esas noches donde todo sale al revés. El portugués apenas contó con una situación clara, mediante un tiro libre, y terminó sin marcar, mientras Al Ain se alejaba en el resultado hasta sellar la goleada. Sin su aporte ofensivo, Al Nassr se quedó sin la herramienta que había sostenido la racha durante casi dos años de partidos de liga.
La derrota contrastó con el momento que el equipo arrastraba apenas unos días antes. Cristiano había convertido ante Abha para llegar a los 979 goles oficiales de su carrera, en una victoria que le permitía a Al Nassr sostener su marcha en el campeonato saudí. El delantero atraviesa así un tramo particular de su trayectoria: sigue sumando goles con regularidad mientras persigue su objetivo personal de alcanzar los 1.000 tantos oficiales, una marca que ningún futbolista ha logrado de forma tan verificada.
El dato de la racha adquiere más relevancia por el contexto en que se cortó. Al Nassr había alcanzado los 93 encuentros consecutivos convirtiendo en partidos de liga, una cifra que lo puso a la altura de la marca histórica de River, construida a partir de una enorme regularidad ofensiva que mantuvo al club de Núñez como referencia mundial en este apartado durante décadas. La igualdad era el punto de partida para superarla definitivamente, pero el equipo necesitaba seguir marcando para dar ese último paso.
River conserva así un registro que todavía no fue superado en las condiciones que buscaba Al Nassr: la diferencia fue mínima, pero suficiente para que la marca siga siendo propiedad del club millonario. Cristiano Ronaldo y su equipo deberán comenzar de cero una nueva seguidilla goleadora si quieren volver a intentar el récord, mientras la estadística vuelve a reposar en manos de una institución argentina que resistió el embate de uno de los atacantes más goleadores de la historia.
