(BUENOS AIRES).- «Longoria no tiene ninguna restricción en su tarea. Está formando y organizando nuevas áreas del fútbol», expresó Stefano Di Carlo durante una reunión de Comisión Directiva de River Plate. Con esa frase, el presidente del club respaldó públicamente el trabajo del director deportivo Pablo Longoria y descartó cualquier límite a sus funciones en un momento de reorganización interna. El respaldo llega mientras la conducción avanza en la definición de la nueva estructura futbolística del club.
Di Carlo destacó que la tarea del director deportivo no se limita al mercado de pases, sino que abarca una transformación más amplia de la estructura futbolística. Longoria llegó al club en abril de 2026 con la misión de coordinar las distintas áreas vinculadas al fútbol profesional y formar una organización de mediano y largo plazo. Las palabras del presidente funcionan como una señal de continuidad de ese proyecto.
El alcance del español quedó establecido desde el momento en que River anunció su incorporación. Su órbita incluye el plantel profesional, las divisiones formativas, el scouting, la gestión de contratos, el análisis de rendimiento y el desarrollo deportivo. El objetivo declarado por la institución es articular todas esas áreas bajo una estrategia común, algo que hasta ahora funcionaba de manera fragmentada.
El caso Andrada como ejemplo del scouting
Di Carlo puso un ejemplo concreto para ilustrar el trabajo del área de captación: Tobías Andrada, una de las grandes apariciones de River durante el ciclo de Leonardo Ponzio. «La oportunidad de Tobías Andrada se dio con informes de una magnitud y contundencia que jamás habíamos contado», sostuvo el dirigente. Para el presidente, ese nivel de detalle en los informes muestra el crecimiento de la estructura de análisis dentro del club.
Andrada tiene apenas 19 años y ya se transformó en una de las piezas del equipo de Ponzio, con continuidad en el mediocampo. El juvenil convirtió uno de los goles en el triunfo ante Atlético Tucumán y fue destacado por el entrenador por su rendimiento. Su caso representa justamente el tipo de aparición que River busca potenciar con una red de captación y análisis más desarrollada.
La reorganización también incluye la creación de un departamento de performance, un área que antes no existía en la institución. Según explicó Di Carlo, ese espacio reúne herramientas relacionadas con el análisis de video, la nutrición y otros aspectos vinculados al fútbol profesional. La intención es que la información que se produzca sirva para mejorar distintos procesos del club, desde el rendimiento del plantel hasta la planificación deportiva.
Mientras River sigue enfocado en el presente deportivo con Ponzio al frente del primer equipo, la dirigencia avanza en una transformación que apunta más allá de los resultados inmediatos. Longoria aparece como una de las piezas centrales de esa estructura, y las declaraciones de Di Carlo dejaron en claro que su gestión mantiene el respaldo de la conducción del club.
