(BUENOS AIRES).- Felipe Melo participó del Olé Summit 2026 y expresó su deseo de convertirse algún día en entrenador de Boca. La declaración llamó rápidamente la atención de los hinchas, que recuerdan su vínculo con el fútbol sudamericano y sus enfrentamientos contra el club en distintas competencias.
La participación de Melo en el evento se produjo después de su retiro del fútbol profesional. El exmediocampista brasileño comenzó a pensar en su futuro ligado al deporte desde otro lugar y planteó la posibilidad de iniciar, con el tiempo, una carrera como entrenador. Su objetivo es llegar alguna vez al banco del Xeneize.
La relación de Melo con Boca se construyó sin que haya vestido oficialmente la camiseta del club. El brasileño nunca ocultó su simpatía por la institución y manifestó en distintas oportunidades su admiración por el equipo argentino. Durante su carrera, además, enfrentó al conjunto de La Ribera en diferentes competencias y fue protagonista de noches relevantes de la Copa Libertadores.
La repercusión de la declaración se explica también por la personalidad que Felipe Melo mostró durante sus años como futbolista. Los hinchas de Boca recuerdan sus cruces y enfrentamientos en el fútbol continental, además de su presencia en partidos de alta exigencia. Esa historia previa con el club contribuyó a que su deseo de dirigirlo generara interés.
La trayectoria internacional de Melo le permitió pasar por algunos de los principales equipos de Europa y Sudamérica. Surgido de Flamengo, pasó por España y también tuvo pasos por Fiorentina, Juventus, Galatasaray e Inter antes de regresar a Brasil. El mediocampista representó a su selección y disputó el Mundial de Sudáfrica 2010.
Palmeiras fue uno de los clubes más importantes de su carrera. Allí consiguió dos Copas Libertadores consecutivas y luego volvió a conquistar el máximo torneo continental con Fluminense en 2023. En total, Melo fue campeón de la Libertadores tres veces, una experiencia que le permitió conocer la presión de los grandes escenarios y el funcionamiento de equipos acostumbrados a competir por títulos.
Esos antecedentes forman parte del recorrido que el brasileño podría trasladar a una eventual carrera como entrenador. De todos modos, todavía está construyendo su camino fuera de las canchas y no asumió un cargo que permita evaluar su trabajo en la conducción de un plantel. La posibilidad de llegar a Boca fue presentada como una aspiración personal para el futuro.
La agenda de Melo en el Olé Summit 2026 también incluye una charla junto a Oscar Ruggeri. Ambos repasarán la rivalidad entre Argentina y Brasil y sus experiencias con clubes y selecciones. La admiración que Melo suele expresar por Lionel Messi aparece como otro de los vínculos que lo acercan al fútbol argentino, aunque su deseo de dirigir a Boca fue el aspecto que más repercusión generó entre los hinchas.
La posibilidad de que Melo dirija a Boca pertenece, por ahora, a un escenario futuro: no existe una negociación ni un proyecto concreto para que asuma como entrenador. El brasileño deberá atravesar otras experiencias antes de aspirar a un cargo de esa magnitud. Mientras tanto, Boca continúa con Rodolfo Arruabarrena al frente del plantel y el sueño de Felipe Melo queda planteado como una meta personal.

