(BUENOS AIRES).- «Tengo miedo que se hagan amigas, como que extraño que se puteen un poco. Yo dormiría una habitación separada, ya está, voy a estar careteándola el último día». La frase es de Tamara Paganini y apunta a la relación entre las dos finalistas de Gran Hermano: Sol Abraham y Gisela ‘Yipio’ Pintos, las dos candidatas a ganar el premio mayor del reality.
Paganini visitó A la Barbarossa de cara a la final y analizó la convivencia que les toca vivir a las dos participantes en estos días decisivos. Su comentario sorprendió porque, en lugar de anticipar un clima de tensión previo a la definición, advirtió sobre la posibilidad contraria: que la convivencia a solas acerque a las competidoras.
La ex participante del programa desarrolló su postura en el mismo pase por el ciclo. «¡Cuanto más lejos mejor! Hay algo también que te pasa y es que te empezás a sentir solo, entonces mirás con romanticismo al otro», explicó Paganini sobre lo que puede generar la convivencia sin más convivientes en la casa.
El escenario para esa cercanía está dado. Con la salida de Charlotte Caniggia, que quedó en el tercer puesto, Sol y Yipio quedaron como las únicas habituales de la casa y convivirán solas hasta el miércoles, día en que se conocerá la decisión del público.
La definición del premio mayor
Ese miércoles será el día de la final de Gran Hermano, cuando los votos del público definan cuál de las dos finalistas se lleva el premio mayor. Sol Abraham y Gisela ‘Yipio’ Pintos llegan a esa instancia como las dos candidatas, sin ningún otro participante en juego entre ellas.
La salida de Charlotte Caniggia dejó a las dos finalistas en un tramo de convivencia que tendrá pocos precedentes en esta edición: días a solas, sin terceras personas que actúen de amortiguador, hasta que se abra la votación definitiva.
Para Paganini, ese escenario tiene su trampa. Su lectura fue que la distancia física dentro de la casa va a pesar más que nunca con solo dos personas adentro, y que eso puede terminar moldeando la imagen que cada una se lleva de la otra antes del miércoles. En esa línea remarcó que la cercanía cambia la mirada: cuando falta gente, el otro empieza a verse de otra manera.
El público tendrá la última palabra. Hasta el miércoles, la relación entre Sol y Yipio será el punto de observación de quienes siguen Gran Hermano en su tramo final, con la certeza de que una de las dos saldrá de la casa con el premio mayor.
