(BUENOS AIRES).- “Franco Colapinto estuvo soberbio en la clasificación, aprovechando una brillante maniobra en La Monumental para evitar un gran accidente y clasificarse para la Q3 como el mejor piloto de Alpine”. Con ese elogio, la Fórmula 1 ubicó a Franco Colapinto entre los ganadores del Gran Premio de Madrid, en su tradicional balance de “Ganadores y Perdedores” que escribe el periodista Lawrence Barretto. El argentino terminó séptimo y sumó seis puntos con Alpine.
El análisis oficial destacó la velocidad del piloto a una vuelta y su regularidad para sumar. La maniobra del sábado en el sector de La Monumental le permitió esquivar un fuerte impacto y meterse en la Q3, algo que había conseguido por cuarta vez en la temporada. “Fue su cuarta aparición en la Q3 esta temporada, lo que le dio la base para sumar puntos con una buena carrera que le permitió terminar séptimo. Fue su octava carrera puntuando del año y ayudó a Alpine a acercarse a nueve puntos de Racing Bulls en la emocionante batalla por el quinto puesto en el Campeonato de Equipos”, detalló Barretto.
En el listado positivo del fin de semana también aparecieron el vencedor Kimi Antonelli, Max Verstappen, que remontó hasta el podio, Liam Lawson, sexto con Red Bull, y Esteban Ocon, undécimo con Haas y cerca de los puntos. La vereda de los perdedores la encabezaron Lando Norris, perjudicado por el momento en que ingresó el Auto de Seguridad Virtual y por una mala parada en boxes, y Lewis Hamilton, que abandonó por una falla en los frenos. Carlos Sainz, Ollie Bearman y Oscar Piastri completaron la lista negativa, con daños en el auto, un fuerte accidente en los entrenamientos libres y la rotura del alerón delantero, respectivamente.
El resultado de Madrid consolidó a Colapinto como uno de los pilotos más regulares del año, con velocidad y capacidad para aprovechar las oportunidades que le brinda su equipo.
Fuera de las pistas
En pleno Gran Premio de Madrid se difundió además una entrevista del piloto con Corazón de F1, el canal del periodista Jorge Magistris, en la que mostró su costado más humano. Al referirse al fanatismo que despertó desde su llegada a la máxima categoría, resumió: “No soy famoso, soy piloto”. Y sobre la exposición pública, reconoció que cambió algunas costumbres: “De chico hacés un poco lo que querés en el momento que querés. Cuando te empieza a conocer un poco la gente, tenés que tomar medidas y capaz las decisiones de lo que hacés pueden afectar otro tipo de cosas y hay que tener un poquito más de cuidado”. Aun así, remarcó: “Pero yo, por lo general, hago lo que quiero”.
Colapinto contó que disfruta del contacto con la gente: “Yo también disfruto saludar a la gente, de ir al cine… si me ven y quieren mi foto, con mi foto. No me molesta y lo disfruto”. Lo que más le cuesta es el calendario, que calificó como terrible, porque lo mantiene lejos de su país: “Estamos muy lejos, viajo tanto y creo que eso genera cierta lejanía”. “Lamentablemente estoy muy poco en Argentina, así que cuando voy intento estar con mi familia”, contó. Sobre su vida en Mónaco, donde reside gran parte del año, admitió: “No soy muy fan de Mónaco, donde vivo, porque es una vida un poco falsa a la que yo no estaba acostumbrado”, aunque valoró que “es un lugar muy lindo, con montañas, con el mar” y que “para entrenar es muy divertido”.
En la charla también hubo espacio para José María “Pechito” López, una de las personas que más lo acompañó en su carrera. “Lo amo a Pechito. Al final, es la única persona que tengo y siempre me cuidó mucho desde que llegué”, expresó Colapinto. Y destacó la motivación intacta del cordobés: “A pesar de haber llegado y ganado mucho, sigue con una motivación muy grande para seguir corriendo. Cuando estoy libre entrenamos juntos”. El próximo desafío del piloto de Alpine será el Gran Premio de Azerbaiyán, en el circuito callejero de Bakú.
