(BUENOS AIRES).- “No pasa por dirigir por dirigir, me tiene que seducir algo desde un lugar que me represente. No me importa el nombre ni la jerarquía del club”, explicó Marcelo Gallardo, que no volvió a dirigir un club después de su segundo ciclo en River. El entrenador atraviesa una etapa personal en la que prioriza el vínculo con su familia y, especialmente, con su hijo menor.
Durante el Mundial 2026, Gallardo trabajó como analista de ESPN y luego dejó esa función. La salida no fue presentada por él como el anticipo de una llegada a un equipo. “Me preguntaron adónde iba: no voy a ningún lado. Tengo compromisos asumidos de antes de venir acá y tengo que responder. No es que me voy a dirigir a algún lugar, nada que ver. Lo explico para que no se genere ninguna falsa expectativa. Enseguida se sacan conclusiones, uno está acostumbrado a que saquen conclusiones con uno mismo, pero no es por ahí”, explicó.
La etapa personal que atraviesa Gallardo está marcada por el tiempo con su hijo menor, de seis años. “Hoy estoy en un momento de mi vida en el que disfruto. Estoy disfrutando de ser padre con un nene de seis años. Tengo tres hijos mayores que ya hacen su vida, pero el nene de seis años está disfrutando del padre y eso está bueno. Me permito disfrutar porque viví mucho tiempo encerrado persiguiendo objetivos permanentemente. A veces cuando vas, y vas, y vas, te olvidás de disfrutar. Es como que la vida va pasando y te olvidás de otras cosas importantes”, afirmó.
La posibilidad de la Selección de Ecuador
Silvio Chattas vinculó el futuro de Gallardo con la Selección de Ecuador y sostuvo: “Hay una persona trabajando en la liga ecuatoriana que tiene mucha relación con Gallardo. Puede ser la Selección de Ecuador. Está con ganas de dirigir. Y siempre quiso dirigir una selección”. La declaración instaló a Ecuador como una alternativa fuera del ámbito de los clubes, aunque el entrenador no confirmó un destino ni anunció un acuerdo. Por ahora, su única condición expuesta para volver es encontrar un proyecto que lo represente.
Las dos salidas de River fueron ubicadas por Gallardo en momentos de derrota y no como decisiones tomadas después de una consagración. “La última vez que me fui lo hice porque no vi representación y era responsabilidad mía. Las dos veces que me fui de River lo hice perdiendo. No se me caían los anillos por irme de esa manera. Lo sentía natural: te vas cuando estás perdiendo. La primera vez fue por un cansancio de muchos años, pero no elegí irme después de que ganamos el campeonato (en 2021)”, recordó.
El vínculo con River, pese a la última salida, Gallardo lo definió como permanente. “Nunca me voy a ir de River, por más que hoy no esté. No lo puedo sacar de mi vida, siempre voy a volver. O como padre buscando a mi hijo al colegio o en algún momento dándome la posibilidad de ir a la cancha sin que eso genere ningún tipo de ruido ni alboroto”, afirmó. La frase incluyó tanto su relación personal con el club como la posibilidad de regresar a la cancha sin ocupar necesariamente un cargo.
El regreso de Gallardo quedó atado a la aparición de un proyecto que lo seduzca y lo represente, no a la jerarquía de una institución. La Selección de Ecuador es la posibilidad mencionada en relación con su deseo de dirigir una selección. Mientras tanto, el entrenador continúa sin dirigir un club y concentra su presente en la vida familiar.
