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Gianni Infantino perdió el apoyo de Francia para seguir en la FIFA

 

La Federación Francesa tomó la decisión por unanimidad y cuestionó medidas vinculadas con la gobernanza del organismo rector del fútbol mundial.

 
Gianni Infantino
Gianni Infantino

(BUENOS AIRES).- “Aunque inicialmente se había brindado apoyo al presidente de la FIFA, que entonces era el único candidato a su propia sucesión, ya no se cumplen las condiciones para ese apoyo”, indicó la Federación Francesa de Fútbol (FFF). La FFF retiró su apoyo a Gianni Infantino para otro mandato como presidente de la FIFA y marcó un quiebre en el respaldo institucional a su conducción. El Comité Ejecutivo tomó la decisión por unanimidad el jueves 10 de septiembre.

La FFF había expresado su apoyo a Infantino el 29 de junio, cuando el dirigente suizo aparecía como el único candidato a continuar al frente del organismo. El cambio fue comunicado mediante un mensaje oficial y quedó fundamentado en una serie de decisiones vinculadas con la gobernanza de la FIFA. “Una serie de acontecimientos que involucran directamente la gobernanza de la FIFA y a su presidente, y que entran en conflicto directo con los principios fundamentales de la buena gobernanza y los valores del fútbol, ocurrieron después de que la FFF expresara su apoyo el 29 de junio”, sostuvo la federación.

El plan de vender participaciones del Mundial a fondos de capital privado por 4.200 millones de dólares fue el detonante del quiebre. La propuesta generó una intensa reacción en contra y la FIFA decidió retirarla el 1 de agosto, apenas unos días después de que se hiciera pública. Para la dirigencia francesa, el retiro del proyecto no alcanzó para cerrar la discusión sobre el manejo del fútbol mundial.

El plan comercial que cambió la postura de Francia en la FIFA

La iniciativa era conocida como FIFA Forward Enterprise y buscaba ceder participaciones del Mundial a fondos privados controlados por personas cercanas al presidente estadounidense Donald Trump. Philippe Diallo, presidente de la FFF, se opuso al proyecto y explicó el motivo de la ruptura: “Con mis colegas del comité ejecutivo, consideramos que, de alguna manera, la confianza en el presidente de la FIFA se ha roto, y la forma en que concebimos la gestión del fútbol mundial ya no se corresponde con la nuestra”. Diallo también cuestionó el reparto de los premios económicos en los últimos torneos y la “manera poco colegial de gobernar”.

La UEFA encabezó los reclamos para que Infantino deje la presidencia, después de expresar que perdió la confianza en él y de amenazar previamente con boicotear torneos de la FIFA, incluido el Mundial. La decisión francesa se alineó con la postura de su presidente, Aleksander ?eferin, quien ya había manifestado su desconfianza. También retiraron su apoyo federaciones de Italia, Bélgica, Suecia, Escocia, Países Bajos e Inglaterra; Países Bajos propuso además una cumbre en Ámsterdam para reformar la FIFA.

La FFF pidió una reforma de gran alcance de la gobernanza de la FIFA y anunció consultas con figuras francesas e internacionales. El objetivo, de acuerdo con la federación, es “fomentar una reflexión colectiva y elaborar propuestas para una transformación profunda de la gobernanza de la FIFA, con miras a restablecer la confianza, reforzar la transparencia y garantizar la independencia y la conducta ejemplar del organismo rector del fútbol mundial”. También comunicó que iniciará “la búsqueda de un programa alternativo y de un candidato” para la presidencia. En paralelo, el francés Kevin Lamour dejó su cargo como número tres de la FIFA hasta comienzos de agosto, después de manifestar sus reparos al plan de privatización.

La votación para elegir al presidente de la FIFA está prevista para el 18 de marzo, durante el 77° Congreso Ordinario, que se llevará a cabo en Rabat, Marruecos. La FIFA informó el domingo que Gianni Infantino planea presentarse nuevamente para buscar un último mandato, con permanencia en el cargo hasta 2031. El dirigente ocupa la presidencia desde febrero de 2016 y llegará a la elección con el respaldo francés retirado y con una disputa abierta por el rumbo de la organización.