(BUENOS AIRES).- Guillermina Valdés vivió en un departamento del décimo piso de la Torre Le Parc, con amplios ventanales y vistas panorámicas a la ciudad y al Río de la Plata. La propiedad se distinguía por un estilo minimalista, elegante y contemporáneo, además de contar con abundante luz natural. A finales de 2024, la modelo dejó el inmueble tras finalizar la etapa en la que fue vecina de su expareja, Marcelo Tinelli.
El diseño interior respondía a una línea minimalista, elegante y contemporánea. La abundante luz natural era uno de los rasgos definidos del departamento y acompañaba la distribución de los distintos ambientes. La propuesta combinaba paredes blancas, tonos oscuros y madera rústica, una mezcla que se concentraba especialmente en el living.
El living reunía las paredes blancas con los tonos oscuros y la madera rústica. El ambiente también tenía una biblioteca sofisticada, uno de los elementos que se destacaban dentro de la vivienda. Los adornos de cerámica completaban ese sector y se integraban con el estilo contemporáneo que caracterizaba al departamento. La elección de esos materiales permitía mantener una ambientación sobria, sin perder calidez.
El espacio del living también funcionaba como un ambiente integrado y versátil. Guillermina Valdés lo utilizaba como oficina para su equipo, de modo que ese sector cumplía una función adicional dentro de la casa. La oficina quedaba incorporada al mismo espacio que reunía la biblioteca, los adornos de cerámica y la combinación de materiales. Esa distribución permitía concentrar distintos usos en un mismo ambiente.
Las plantas de interior ocupaban un lugar destacado en la decoración. El departamento sumaba una gran cantidad de ejemplares, junto con macetas y detalles despojados. Estos elementos aportaban una estética natural sin excesos, en línea con la elección de una ambientación contemporánea y sin una sobrecarga decorativa. La vegetación se incorporaba a los ambientes como parte de la decoración, junto con los objetos y los materiales elegidos.
La entrada tenía una terminación marcada por el mármol blanco veteado. También incluía espejos grandes, utilizados para ampliar visualmente el espacio, y obras de arte contemporáneo. Ese acceso reunía materiales, objetos y recursos visuales que formaban parte de la identidad general del inmueble. El mármol, los espejos y las obras se combinaban con la iluminación natural que caracterizaba al departamento.
La ubicación en la Torre Le Parc se completaba con los ventanales del décimo piso y las vistas abiertas hacia la ciudad y el Río de la Plata. La altura permitía que los ambientes tuvieran una relación directa con el paisaje urbano y el río, uno de los rasgos más visibles de la propiedad. Esa característica se sumaba a la distribución integrada y a la presencia de luz natural.
Guillermina Valdés dejó el departamento a finales de 2024, cuando terminó la etapa en la que compartió vecindad con Marcelo Tinelli. La propiedad quedó así asociada a un período definido por una decoración de líneas simples, luz natural, vegetación y espacios de uso combinado.



