(BUENOS AIRES).- El Horóscopo de la primera semana de la primavera llega con una agenda movida en el Cielo: la Luna atraviesa Capricornio, Acuario y Piscis antes de alcanzar su fase llena en Aries el sábado 26 a las 16:48, a los 3°36′ de ese signo. Las predicciones son de la astróloga Rocío Sabatini, para quien se trata de un período de definiciones, revisión y movimiento.
El miércoles 23, el Sol ingresará en Libra y comenzará una nueva etapa vinculada con los vínculos, los acuerdos, la cooperación y la búsqueda de equilibrio. Ese cambio también marca el arranque de la nueva estación en el hemisferio sur, con el equinoccio de primavera. La semana tendrá además una fuerte presencia de planetas retrógrados: Saturno, Urano, Neptuno y Plutón continúan en movimiento retrógrado, un escenario que según la especialista puede favorecer procesos de revisión, replanteos y asuntos que necesitan ser observados desde otra perspectiva.
La Luna comenzará la semana en Capricornio, donde permanecerá hasta el lunes 21 a las 17:15. «Este tránsito puede llevar la atención hacia las responsabilidades, la organización y aquello que necesita estructura», explicó Sabatini. A partir de esa hora ingresará en Acuario, donde se quedará durante el martes 22 y el miércoles 23, con un clima emocional más independiente, abierto a nuevas ideas y con mayor necesidad de espacio y libertad.
El jueves 24, a las 3:24, la Luna pasará a Piscis, donde permanecerá hasta el sábado y favorecerá una sensibilidad más marcada, la intuición y una mayor conexión con el mundo emocional. El sábado 26, a las 10:23, ingresará en Aries y a las 16:48 llegará a su fase llena. Ese día será el más destacado del horóscopo semanal, porque el Sol en Libra formará una oposición exacta con Neptuno y un trígono con Plutón. El domingo 27, la Luna seguirá en Aries y comenzará su fase menguante, con una energía que invita a procesar lo ocurrido durante los días previos.
La oposición con Neptuno puede asociarse con una mayor sensibilidad y cierta dificultad para distinguir entre expectativas, deseos y hechos concretos, mientras que el trígono con Plutón puede favorecer procesos de transformación cuando hay disposición para reconocer qué necesita cambiar. El eje Aries-Libra, detalló la astróloga, pone en tensión dos necesidades: afirmarse como individuo y, al mismo tiempo, considerar las demandas de los vínculos. Por eso pueden cobrar importancia las decisiones relacionadas con pareja, sociedades, acuerdos, límites y proyectos personales.
La Luna llena, signo por signo
Para Aries, la Luna llena en su propio signo puede marcar un momento de mayor visibilidad personal y la necesidad de tomar una decisión, poner un límite o definir qué hacer con una situación que viene desarrollándose. Tauro puede revisar su rutina, el trabajo y la manera de organizar sus tiempos, con asuntos que venían dándose puertas adentro y piden cerrar una etapa. Géminis tendrá un impulso a la creatividad, los encuentros y la expresión personal, con posibles definiciones en amistades o proyectos colectivos. Para Cáncer el foco estará en el hogar, la familia y las cuestiones personales, con movimiento en temas profesionales o una decisión postergada que puede hacerse visible.
Leo puede transitar una semana marcada por conversaciones importantes, traslados, estudios y decisiones relacionadas con su entorno. Virgo tendrá la atención puesta en el dinero, los recursos y las prioridades personales, con un posible punto de definición en temas económicos. Para Libra, el ingreso del Sol en su signo abre un nuevo ciclo anual y la Luna llena puede mostrar con claridad qué relaciones necesitan un cambio, un acuerdo o una decisión. Escorpio puede necesitar bajar el ritmo y reorganizar hábitos, Sagitario ver definiciones en una relación afectiva o un proyecto creativo y Capricornio atravesar una tensión entre su vida privada y las responsabilidades hacia afuera. Acuario puede sentir una mayor necesidad de independencia, con conversaciones sobre estudios, viajes o nuevos proyectos, mientras que para Piscis la Luna llena puede poner sobre la mesa cuestiones económicas y emocionales vinculadas con aquello que considera realmente importante.
