(BUENOS AIRES).- “Fuimos perdiendo el contacto que deberíamos tener con la naturaleza”, expresó Carolina Prat, quien a los 57 años combina proyectos de diseño, bioarquitectura y difusión cultural mientras sostiene su vida familiar junto a Guillermo Andino. Su presente está marcado por el estudio, la creación artística y el interés por compartir contenidos vinculados con la historia y el cuidado del entorno. Su perfil multifacético integra distintas pasiones en un presente activo.
La arquitectura ocupa un lugar central en esta etapa. Prat retomó una carrera que había postergado para dedicarse a la crianza de sus hijos, Sofía, Victoria y Ramón. En distintas entrevistas contó que actualmente estudia esa disciplina y que la formación le permite profundizar una inquietud que ya estaba presente en sus proyectos personales.
La casa de Martínez es una muestra concreta de esa búsqueda. Prat diseñó íntegramente la vivienda y eligió materiales como madera, piedra y vidrio para construir un espacio vinculado con la naturaleza. El proyecto también refleja su interés por conservar y reciclar los ambientes con el paso del tiempo, en lugar de pensarlos como estructuras aisladas del entorno.
La bioarquitectura aparece como otro de los ejes de su actividad. En sus redes sociales, Prat explica que esta disciplina busca integrar la construcción con la naturaleza, respetar el entorno y potenciar la sustentabilidad. Sus publicaciones plantean una relación constante entre los espacios interiores y exteriores, con ambientes que dialogan con el paisaje y priorizan la conexión con el entorno.
El taller de pintura es el lugar favorito de Prat dentro de su casa. Allí dedica horas a la creación artística y desarrolla una faceta que también aparece en las publicaciones que comparte en redes sociales. Su interés por el diseño se extiende a los objetos: en uno de sus posteos mostró sillones innovadores, entre ellos modelos colgantes y mecedores, pensados para combinar funcionalidad y estética.
Historia, diseño y difusión cultural
La historia ocupa otro espacio en el recorrido actual de Prat. En sus redes comparte secciones dedicadas a lugares emblemáticos y relata aspectos de su valor cultural de una manera sencilla. Uno de los contenidos más celebrados por sus seguidores fue el recorrido por Villa Ocampo, la casona de Victoria Ocampo, donde contó detalles sobre la vida de la escritora y la historia del lugar.
El vínculo con Guillermo Andino forma parte de su historia personal desde hace más de 25 años. Prat conoció a Guillermo Andino en 1999, en los pasillos de Canal 9, y ambos se casaron en abril del 2000. Desde entonces formaron una familia con tres hijos: Sofía, Victoria y Ramón. Su etapa actual reúne esas experiencias con nuevos proyectos vinculados al aprendizaje, el diseño, la pintura y la difusión cultural.


