(BUENOS AIRES).- “Tierra del Fuego no puede ser moneda de cambio”, sostuvo Alejandro Deanes. El parlamentario del Mercosur cuestionó el 4 de septiembre el uso del reclamo por las Islas Malvinas para justificar acuerdos militares con potencias extranjeras y planteó que Tierra del Fuego no puede ser moneda de cambio. El planteo incluyó un pedido de transparencia sobre el gasto público y los condicionamientos geopolíticos del Gobierno Nacional.
Javier Milei anunció el 3 de septiembre sanciones para empresas que operen en las Islas Malvinas y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego. El Presidente realizó esos anuncios en un mensaje por cadena nacional, en el que ratificó la soberanía argentina sobre las islas. Deanes cuestionó que el reclamo por Malvinas sea utilizado para justificar acuerdos militares con potencias extranjeras.
Deanes sostuvo que “Malvinas no es un discurso ni una herramienta política; es parte de nuestra historia, de nuestra identidad y de nuestra provincia”. La definición vinculó la disputa de soberanía con la identidad de Tierra del Fuego y con el control argentino de una zona estratégica. El parlamentario también reclamó transparencia sobre el gasto público asociado al proyecto y sobre sus condicionamientos geopolíticos.
La base naval: el origen del problema
La base naval fue otro de los puntos centrales de su planteo. Deanes explicó que el proyecto original, iniciado durante la gestión anterior, había sido concebido como un desarrollo exclusivamente soberano y nacional para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y la Antártida. Por eso reclamó una instalación “grande, moderna y 100% argentina”.
Deanes afirmó: “Hasta 2023 era una base argentina. Luego de la visita de la general estadounidense Laura Richardson en abril de 2024, comenzó a instalarse la idea de un desarrollo conjunto”. Su advertencia se concentró en las consecuencias de incorporar participación extranjera en una zona estratégica. “Nadie invierte recursos, instala tecnología y despliega capacidades en una zona tan estratégica para después decir ‘gracias’ e irse. En geopolítica, las decisiones estratégicas nunca son gratis”, sostuvo.
Alejandro Deanes también vinculó su postura con el Movimiento Popular Fueguino (MPF). “Desde el Movimiento Popular Fueguino (MPF) vamos a seguir defendiendo una Tierra del Fuego soberana, con transparencia y sin comprometer nuestro futuro por intereses geopolíticos ajenos”, expresó. La declaración reiteró su rechazo a cualquier acuerdo que, a su entender, pueda condicionar el territorio provincial por intereses externos.
El Parlasur tenía prevista para el 31 de agosto, en Montevideo, Uruguay, una sesión para tratar un proyecto de declaración sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La iniciativa, que tiene entre sus autores a Gustavo Arrieta, vicepresidente del organismo por Argentina, reafirma la soberanía argentina y reclama una solución pacífica y definitiva a la disputa con el Reino Unido.
Arrieta expresó: “Malvinas no es solamente una causa argentina, sino también una causa regional. El respaldo del Mercosur es fundamental para sostener en todos los ámbitos internacionales el reclamo de soberanía y la necesidad de que el Reino Unido cumpla con las resoluciones de Naciones Unidas y retome el camino del diálogo”.
El proyecto define la recuperación de las islas como un “objetivo legítimo e irrenunciable del pueblo argentino”, recuerda la vigencia de la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, repudia las acciones destinadas a legitimar la presencia británica y menciona la visita de la embajadora británica en Chile, Louise De Sousa, a Malvinas. La iniciativa exhorta al Reino Unido a cumplir sus obligaciones internacionales y poner fin a la ocupación colonial. Deanes afirmó que “Lo que está en juego es demasiado serio: nuestra soberanía y el control estratégico de nuestro territorio.” También sostuvo: “Esto es urgente. Y no podemos mirar para otro lado.”
