(BUENOS AIRES).- Jana Maradona encontró su camino profesional lejos de los medios y de la abogacía: la hija de Diego Maradona fundó y lidera Venere Make Up, un emprendimiento de maquillaje con el que coordina un equipo de maquilladoras profesionales. La firma funciona como su principal actividad y marcó el rumbo que eligió después de abandonar una carrera universitaria ya avanzada.
El servicio de Venere Make Up está especializado en eventos y cubre un abanico amplio de propuestas. Además del maquillaje tradicional, la oferta incluye glitter, gemas, tatuajes temporales personalizados y maquillaje flúo, formatos pensados para fiestas y celebraciones donde el maquillaje funciona como una propuesta artística y no solo como un arreglo estético. La coordinación de un equipo de profesionales le permite a la empresa asumir trabajos de diversa escala.
Antes de dedicarse de lleno a la estética, Jana Maradona cursó cuatro años de abogacía. La decisión de dejar la carrera no fue un paso al costado, sino un cambio de dirección: se volcó de lleno al rubro artístico, el ámbito donde había encontrado su verdadera vocación. Esa ruptura con una trayectoria formal marcó el inicio de su formación en el maquillaje.
El salto al maquillaje profesional se apoyó en una instancia de perfeccionamiento concreta. Jana se formó bajo la mentoría del reconocido maquillador Gervasio Larrivey, una de las figuras del rubro en la Argentina. Esa etapa de aprendizaje le dio las herramientas técnicas para transformar el interés por la estética en un oficio y, más tarde, en un emprendimiento propio con estructura y equipo de trabajo.
Una vida en Montevideo, lejos del foco
Actualmente Jana Maradona reside en Montevideo, Uruguay, donde mantiene un perfil bajo y se alejó de la exposición mediática que acompañó a su familia durante décadas. Desde allí sostiene su actividad y armó una rutina profesional despegada del circuito de la farándula argentina, sin apariciones públicas frecuentes ni declaraciones en programas de espectáculos.
Su vínculo con la comunicación no desapareció, pero cambió de formato. Jana se enfoca en generar contenido digital orientado a tendencias de moda, arte y cosmética, tres áreas que se conectan de manera directa con su emprendimiento de maquillaje. Esa producción le permite mostrar su trabajo y su estética sin necesidad de exponer su vida privada, un equilibrio que eligió de manera deliberada tras años de alejamiento de los medios.
La faceta artística de Jana Maradona no se limita al maquillaje. En el pasado también exploró el ámbito musical y se desempeñó ocasionalmente como DJ, una experiencia que sumó a su recorrido en el mundo del espectáculo. Hoy, con Venere Make Up consolidado como su actividad principal y su base instalada en Montevideo, su presente combina la gestión del emprendimiento con la creación de contenido, en un camino profesional que construyó por fuera del apellido que la hizo conocida.
