(BUENOS AIRES).- Los hijos de Jimena Monteverde, Victorio Monteverde y Amparo Monteverde, eligieron caminos profesionales independientes del perfil mediático de la cocinera argentina. Aun así, ambos mantienen un vínculo cercano con los sectores corporativo y gastronómico, aunque cada uno desarrolló su actividad desde un lugar distinto.
Victorio Monteverde (28) se dedica al asesoramiento financiero y al sector empresario. Su recorrido también incluye una etapa de trabajo junto a su madre, durante varios años, en la administración, la contabilidad y la parte comercial de todos sus emprendimientos y restaurantes. Esa experiencia lo ubicó dentro del funcionamiento cotidiano de los negocios de Jimena Monteverde, con responsabilidades vinculadas tanto con la organización económica como con la gestión comercial.
La experiencia de Victorio Monteverde junto a Jimena Monteverde no se prolongó como su ocupación principal. El asesor financiero decidió dar un paso al costado para preservar la relación familiar, debido a las diferentes personalidades entre ambos. El motivo de la salida estuvo ligado a cuidar ese vínculo y no a abandonar el sector empresario, en el que continuó mediante sus propias asesorías.
La decisión también marcó una separación entre las tareas laborales compartidas y la actividad que Victorio Monteverde eligió desarrollar por fuera de los emprendimientos de su madre. Su nuevo enfoque quedó puesto de lleno en el asesoramiento a empresas de forma externa. De ese modo, su perfil profesional pasó a concentrarse en la actividad empresarial, sin dejar de mantener una relación con el universo gastronómico del que había formado parte.
Amparo Monteverde (30) tomó un camino relacionado con la gastronomía, aunque desde una formación científica. Es Ingeniera en Alimentos y egresó de la Universidad Nacional de Luján. La carrera articula ciencia, tecnología y nutrición con la producción a gran escala, una combinación que le permite compartir la pasión por la comida con su mamá desde un enfoque diferente al de la exposición pública.
La elección de Amparo Monteverde conecta el interés por la comida con los procesos de producción a gran escala. Su recorrido se apoya en el conocimiento técnico de los alimentos, la relación entre nutrición y tecnología y el trabajo independiente. Así, conserva un lazo con el universo gastronómico de Jimena Monteverde, pero lo desarrolla desde una perspectiva científica y profesional propia.
Las redes sociales forman parte de la actividad independiente de Amparo Monteverde. Allí comparte recetas y consejos, y se posiciona como una referente gastronómica de bajo perfil. Su recorrido reúne la formación como Ingeniera en Alimentos, el interés por la nutrición y la producción a gran escala; el de Victorio Monteverde, en cambio, queda asociado al asesoramiento financiero y empresario. Los dos caminos permanecen cerca de la gastronomía, aunque no repiten el perfil mediático de su madre.
