(BUENOS AIRES).- José Mourinho deberá reorganizar el centro de la defensa del Real Madrid para recibir al Villarreal el sábado 10 de octubre, a las 21:00 horas, en el Santiago Bernabéu. La baja de Raúl Asencio, la sanción de Dean Huijsen y la duda de Ibrahima Konaté dejaron al entrenador con el eje de la zaga condicionado antes del regreso a LaLiga. El partido pondrá a prueba las alternativas disponibles después del parón internacional.
Raúl Asencio pasará por quirófano este jueves, 1 de octubre, para solucionar una fractura por estrés en la tibia derecha. El club confirmó la intervención y las primeras estimaciones ubican su recuperación entre dos y cuatro meses, un plazo que lo dejaría fuera de la planificación inmediata de Mourinho. El defensor había aparecido en algunas convocatorias durante el inicio de la temporada.
Dean Huijsen tampoco podrá formar parte del equipo ante Villarreal. El central español fue expulsado en el derbi frente al Atlético de Madrid y deberá cumplir un encuentro de sanción, por lo que Mourinho perderá otra opción para armar la defensa en el próximo compromiso liguero. La ausencia se suma al problema físico de Asencio y reduce el margen de elección en el puesto.
Ibrahima Konaté es la principal incógnita del cuerpo técnico. El francés sufrió una lesión en el ligamento colateral de la rodilla derecha durante la concentración con su selección y regresó a Madrid antes de tiempo. Las primeras previsiones apuntan a unas tres semanas de baja, de modo que todavía tiene opciones de llegar al partido, aunque su presencia dependerá de la evolución durante los próximos días.
Konaté se había convertido en uno de los centrales habituales de Mourinho durante el comienzo del curso y había sido una pieza importante en el arranque del equipo. Una recuperación dentro del plazo previsto no resolvería por completo el problema: el defensor llegaría después de un período de inactividad y con muy pocos entrenamientos antes del regreso de la competencia. El entrenador deberá evaluar tanto su disponibilidad como su estado para competir.
Éder Militão ya comenzó a trabajar con sus compañeros después de varios meses apartado. Durante los entrenamientos del parón internacional participó en algunos ejercicios junto al grupo, pero no disputa un partido oficial desde abril de 2026. Su regreso a la dinámica colectiva amplía las posibilidades de Mourinho, aunque todavía debe comprobarse cuándo estará preparado para competir al máximo nivel.
Antonio Rüdiger aparece como el único central plenamente disponible del plantel y puede quedar como la referencia de la zaga frente a Villarreal. Aurélien Tchouaméni surge como una alternativa conocida: el centrocampista francés ya ejerció como central en distintas etapas y podría retrasar otra vez su posición. La cantera representa una tercera opción, mientras el cuerpo técnico valora si alguno de los jóvenes está preparado para asumir esa responsabilidad. La evolución de Konaté, la condición de Militão y las decisiones de Mourinho definirán la defensa para el partido del 10 de octubre.

