(BUENOS AIRES).- “cero consideración”, definió el Consejo de Administración del Atlético de Madrid para describir su postura frente a una operación con Barcelona. Con el mercado ya cerrado, Julián Álvarez continuará en Atlético de Madrid al menos hasta la próxima ventana de transferencias, después de que el club madrileño decidiera no negociar su salida. La resolución obligó a Barcelona a resolver por otra vía su necesidad para el ataque: incorporó a Gabriel Jesus, procedente de Arsenal, por alrededor de 10 millones de euros.
El Consejo de Administración del Atlético de Madrid respaldó de manera unánime la decisión de no negociar la transferencia de Julián Álvarez con Barcelona. El club sostuvo que no estaba dispuesto a facilitar una operación que consideraba perjudicial para su proyecto deportivo y que cualquier diálogo debía respetar condiciones profesionales y respetuosas. En el comunicado oficial, además, manifestó que Barcelona no cumplió con las condiciones necesarias para llevar adelante esa negociación. Por esa razón, dejó establecido que no habrá conversaciones por el delantero argentino durante este mercado.
Barcelona había mostrado públicamente su interés en Julián Álvarez y buscaba concretar su llegada durante el mercado. La negativa del Atlético de Madrid obligó al club catalán a modificar el plan que había trazado para el ataque y a descartar la posibilidad de sumar al delantero argentino en esta ventana. El equipo dirigido por Hansi Flick encontró en Gabriel Jesus una alternativa para esa zona, y la incorporación del atacante de Arsenal le permitió cerrar la búsqueda que había quedado abierta. Así, Barcelona avanzó con otro delantero después de no poder concretar la operación por Julián Álvarez.
Julián Álvarez había manifestado durante el Mundial su deseo de cumplir el sueño de jugar en Barcelona. La negativa de la institución madrileña dejó esa posibilidad sin concretarse y obligó al delantero a permanecer en Madrid. El interés del conjunto catalán y el deseo del argentino, sin embargo, no alcanzaron para concretar el pase durante este mercado.
Los hinchas del Atlético cuestionaron a Julián Álvarez durante las últimas semanas, especialmente después de que trascendieran sus intenciones de cambiar de club. El delantero fue silbado en el estadio durante ese período, mientras la posibilidad de una transferencia generaba tensión alrededor del plantel. En los últimos días, sin embargo, comenzó a mostrar otra actitud y volvió a trabajar con normalidad junto al resto del equipo.
La derrota ante Athletic Club precedió una mejoría de Julián Álvarez en los entrenamientos. El delantero se destacó en los trabajos realizados con Diego Simeone y su cuerpo técnico, después de volver a integrarse con normalidad a la dinámica del plantel. El objetivo del Atlético es que deje atrás lo ocurrido durante el mercado, vuelva a sentirse protagonista y recupere su mejor nivel dentro de la cancha.
El contrato de Julián Álvarez con Atlético de Madrid se extiende hasta 2030. Diego Simeone deberá recuperar al delantero, a quien el club considera una pieza fundamental para el equipo y cuya continuidad quedó asegurada por ahora. Barcelona, en tanto, ya resolvió su necesidad de ataque con Gabriel Jesus y no discutirá la llegada del argentino en este mercado. La próxima ventana de transferencias será la instancia en la que la situación podrá revisarse, aunque por el momento Julián Álvarez seguirá en Madrid.
