(BUENOS AIRES).- “Deberíamos vender para fichar”, explicó Ferran Olivé, vicepresidente económico de Barcelona. El club quedó prácticamente impedido de incorporar a Julián Álvarez en enero de 2027: dispone de apenas 3 o 4 millones de euros de margen y necesita concretar ventas para avanzar por el delantero del Atlético de Madrid.
La noticia sobre el posible descarte se conoció el 23 de septiembre de 2026, después de que Olivé repasara las finanzas de la entidad. El dirigente confirmó que para incorporar futbolistas a comienzos de 2027 deberán salir jugadores. “Deberíamos vender para fichar. La regla 1:1 quiere decir que para que un jugador entre, otro debe salir. Hay excedente, pero es de muy poco, de 3-4 millones”, explicó.
La Regla del 1-1 del campeonato español establece que los clubes solo pueden invertir un euro en el mercado de pases por cada euro que generan. Barcelona llegó a esa instancia después de varias temporadas con dificultades para inscribir jugadores desde el inicio de cada temporada, aunque ahora cuenta con esa normativa a su favor. El club debería concretar ventas superiores a 100 o 150 millones de euros a mediados de temporada para liberar el margen necesario, un escenario que vuelve prácticamente imposible el pase durante el mercado de enero.
Julián Álvarez atravesó un mercado de pases traumático porque no pudo cumplir su objetivo de dejar el Atlético de Madrid. El club español se negó a venderlo, pese a que Barcelona lo había buscado como primera y segunda opción para reforzar el ataque tras las partidas de Robert Lewandowski y Ferrán Torres.
La promesa de Barcelona apuntaba al mercado de enero de 2027, cuando iba a intentar nuevamente la contratación. Julián Álvarez decidió quedarse en Madrid pese a la reprobación de los hinchas y también rechazó otras propuestas, entre ellas la del Arsenal de Mikel Arteta, que había alcanzado un acuerdo con Atlético de Madrid para cerrar la transferencia.
Hansi Flick modificó las prioridades deportivas de Barcelona y dejó de reclamar con insistencia la llegada de un delantero centro. El entrenador ahora considera prioritaria la incorporación de un marcador central zurdo, mientras Raphinha ocupa el centro del ataque y el equipo encadena goleadas. Aun si el club reuniera el dinero mediante ventas, esa operación tampoco garantizaría que Atlético de Madrid aceptara negociar.
Diego Pablo Simeone respaldó a Julián Álvarez después de los silbidos que recibió el delantero en el derbi, disputado antes de una victoria por 2 a 1. “Hoy Julián intentó. Le costó, le costó, lo vamos a recuperar, porque es un futbolista determinante para lo que el club necesita y lo que el club quiere. Y vamos a trabajar en consecuencia con él”, dijo el entrenador. Álvarez marcó solo 8 goles en la liga española durante los últimos 13 meses y, como mínimo, seguirá jugando en Madrid hasta junio de 2027; la situación podría revisarse durante el verano de ese año.
