(BUENOS AIRES).- “Barrito Empanadas nació para divertirnos, en este tiempo de ponernos serios, de ver cómo encarar este nuevo restaurante que se llama Cantina Pirula, dijimos buenos saquemos las empanadas, pero bueno, no nos pongamos duros y solemnes”. La definición es de Justina Bustos, que dio un giro a su carrera y se lanzó de lleno a la gastronomía: la actriz abrió su propio restaurante de empanadas en Palermo y este miércoles 16 de septiembre comienza a recibir al público en el salón.
El emprendimiento nació de la mano de su pareja, Máximo Pardo. En mayo de este año empezaron con deliveries de empanadas artesanales de autor bajo la marca Barrito Empanadas y, ante el éxito de la propuesta, dieron el salto y montaron un restaurante con identidad propia. “Hicimos una marca divertida”, explicaron los socios y pareja en la vida, durante una entrevista para el streaming Glup.
La maternidad tuvo mucho que ver con este cambio de rumbo. Justina Bustos atraviesa uno de sus mejores momentos personales con el nacimiento de su primera hija, Luisa, y la llegada de su beba la impulsó a buscar una alternativa laboral flexible y creativa. Lejos de quedarse en la idea, la actriz participa activamente en cada etapa del proceso, desde las pruebas de recetas hasta la selección de la presentación y el diseño del packaging.
La propuesta gastronómica apuesta a diferenciarse: empanadas artesanales de autor, cocinadas en horno de barro, con recetas propias y combinaciones innovadoras. El estilo, según contaron sus creadores, es el de una marca moderna y joven. Y si de avalos se trata, el producto ya conquistó paladares de primer nivel: Rosalía, en su paso por Argentina, pidió empanadas de jamón y queso, provo y cebolla, humita y carne picante.
El encuentro entre la cantante española y la actriz dejó además un gesto que Bustos compartió en redes: una caja personalizada con un mensaje dedicado. “Querida Rosa, gracias por elevarme el alma con tu música. ¡Qué picardía! ¡Cuánta belleza junta!”, decía el texto escrito para la artista catalana.
La fiesta de apertura
Antes de la apertura al público, Justina Bustos celebró el desembarco de Cantina Pirula en el barrio con una fiesta que reunió a amigos, colegas y figuras del espectáculo, entre ellas Lali Espósito y Mery Del Cerro. La noche combinó buena comida, baile y un ambiente distendido, y la actriz publicó imágenes del evento en sus redes sociales. “Gracias por acompañarnos en cada paso”, expresó en ese entonces.
Desde ahora, el local de Palermo suma el servicio en salón al delivery que la consagró: los comensales pueden sentarse y probar el menú completo del restaurante. Para Justina Bustos, conocida por su trabajo en series, películas y teatro —incluida la segunda temporada de Argentina, Tierra de amor y Venganza (ATAV 2)—, el salto a la gastronomía representa una chance de reinventarse y explorar nuevos horizontes, con la cocina como un espacio para expresarse de otra manera, con creatividad y pasión.
