(BUENOS AIRES).- Kily González ya es oficialmente el nuevo entrenador de Inter Miami. El club de Florida confirmó su designación y el técnico rosarino asumirá uno de los desafíos más importantes de su carrera: hacerse cargo de un plantel encabezado por Lionel Messi. Será, además, su primer gran salto internacional después de su recorrido por el fútbol argentino.
El vestuario que encontrará Kily González tiene un nivel poco habitual en la MLS. Además de Messi, el capitán del equipo, el plantel cuenta con Rodrigo De Paul, Luis Suárez y Casemiro, figuras de jerarquía mundial con las que el nuevo DT tendrá una relación diaria. El desafío será claro: lograr que semejante talento individual se traduzca en funcionamiento colectivo.
Su contrato se extendería hasta junio de 2028, una señal de la confianza que existe en el proyecto dentro de la institución estadounidense. Para el exfutbolista de la Selección Argentina, se trata de su primera experiencia como entrenador fuera del país, a la que llega tras su paso por Rosario Central y otros clubes del fútbol local. Ahora deberá adaptarse a una competencia diferente y a un vestuario plagado de estrellas.
La llegada del Kily se produce en un momento particular para el conjunto de Miami. El equipo atraviesa una etapa irregular y la dirigencia decidió apostar por un entrenador argentino para darle una nueva identidad. La designación estuvo demorada por un período de transición en el banco: Guillermo Hoyos quedó a cargo de manera interina mientras se resolvían los trámites necesarios para que González pudiera asumir formalmente.
Su debut no tardará en llegar. Inter Miami se enfrentará a Cruz Azul por la Campeones Cup, el cruce que enfrenta a los campeones más recientes de la MLS y de la Liga MX. El partido está programado para este miércoles 16 de septiembre y tendrá al rosarino como protagonista desde el banco, con Messi, De Paul, Suárez y compañía como principales figuras.
Dirigir a Messi implica, además, una responsabilidad adicional que Kily González conoce bien. Cada decisión y cada resultado del equipo quedan de inmediato bajo la lupa, dado que el capitán argentino sigue siendo el principal referente ofensivo del conjunto de Florida. Para el técnico, será una oportunidad única de trabajar con uno de los mejores futbolistas de la historia.
El horizonte del nuevo DT va más allá de ese primer compromiso. Deberá potenciar a un plantel diseñado para competir por los principales objetivos, con la mirada puesta tanto en la MLS como en las competencias internacionales. La presencia de Messi garantiza que cada presentación del equipo tenga repercusión mundial, y las miradas estarán puestas en las primeras decisiones de Kily González desde el arranque.
