Úrsula Corberó saltó a la fama luego de interpretar a Tokio en La casa de Papel, la exitosa serie de Netflix. A partir de aquel momento, su carrera creció a pasos agigantados, convirtiéndose en una de las actrices más reputadas de su generación. Sin embargo, pareja del Chino Darín no solo se desenvuelve en el ámbito del arte, sino que demostró que sabe hacer negocios.
En este sentido, nacida en San Pedro de Vilamajor ha invertido parte de sus ganancias para garantizarse ingresos durante los momentos en los que el trabajo no abunda. De este modo, la mamá de Dante compró tres propiedades desde 2017. La primera de ellas fue en Madrid, donde adquirió un departamento de 50 metros cuadrados en pleno centro de la ciudad.
A su vez, no muy lejos de este piso, Corberó realizó su segunda inversión inmobiliaria. La actriz se hizo de un terreno de 1.000 metros cuadrados en Aravaca, una localidad ubicada en las afueras de la capital española. Allí, construyó una lujosa vivienda en una zona residencial rodeada de tranquilidad y naturaleza,
Úrsula Corberó apuntala su patrimonio con ladrillos
Como no podía ser de otra manera, Úrsula Corberó no se olvidó de sus orígenes catalanes y firmó el boleto de compraventa de un inmueble en una exclusiva locación de Barcelona. Con 120 metros cuadrados, la actriz decidió reformar el piso para convertirlo en el centro neurálgico de su vida junto al Chino Darín y su hijo.
A pesar de los cambios realizados en la vivienda, los artistas decidieron dejar algunos detalles originales, como los techos altos y las molduras. Del mismo modo, conservaron los pisos de mosaico hidráulico y las carpinterías antiguas restauradas.
Por otro lado, destacan los grandes ventanales que permiten el ingreso de luz natural a la propiedad. Además, la cocina destaca por el contraste entre los materiales de antaño y el moderno equipamiento.



