(BUENOS AIRES).- León XIV nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago y, antes de convertirse en pontífice, llevó una vida marcada por los estudios, el deporte y una vocación religiosa temprana. La visita del Papa a la Argentina está prevista para noviembre, una oportunidad para acercarse a la historia personal que precedió a su llegada al Vaticano. Su recorrido empezó en una familia católica y continuó entre la formación académica, la vida comunitaria y el trabajo misionero.
Robert Francis Prevost creció en Dolton, una localidad cercana a Chicago, como el menor de tres hermanos. Su padre, Louis Marius Prevost, era docente, y su madre, Mildred Agnes Martínez, trabajaba como bibliotecaria. Ambos participaban activamente en la parroquia de Saint Mary, un entorno en el que Robert mostró desde chico interés por las prácticas religiosas. De niño jugaba a celebrar misa y recitaba oraciones en latín.

El seminario menor de San Agustín, en Michigan, fue el escenario de su adolescencia. Allí no se limitó a la formación religiosa: fue redactor jefe del anuario, integró el consejo estudiantil y presidió distintos clubes y actividades. Prevost también practicaba tenis y jugaba al bowling, dos aficiones que convivían con su participación en la vida escolar antes de ingresar definitivamente en la vida religiosa. Esa etapa muestra un perfil activo, con responsabilidades institucionales y espacios para el deporte.

En 1973 terminó sus estudios secundarios y se trasladó a Filadelfia para estudiar en la Universidad de Villanova. Allí se recibió de Matemáticas en 1977, una elección académica que antecedió a su ingreso en la Orden de San Agustín durante ese mismo año. La formación científica quedó vinculada con el comienzo de un camino religioso que luego incluiría estudios de Teología y, posteriormente, de Derecho Canónico en Roma.

Robert Francis Prevost fue ordenado sacerdote el 19 de junio de 1982, cuando tenía 26 años. Tres años después, en 1985, inició su labor misionera en Perú, donde desarrolló una parte fundamental de su trayectoria religiosa. Ese paso amplió su experiencia más allá de Estados Unidos: pasó de su ciudad natal a trabajar con comunidades latinoamericanas y, con el tiempo, asumió distintas responsabilidades dentro de la Iglesia hasta llegar al Vaticano. La secuencia resume el tránsito entre la formación, el sacerdocio y las tareas que marcaron la carrera de León XIV.
El béisbol siguió ocupando un lugar en su vida aun después de su traslado a Roma. Prevost es hincha de los Chicago White Sox y mantuvo ese fanatismo lejos de su ciudad natal. En los últimos días hizo referencia al equipo durante un viaje a Francia y respondió con humor cuando le preguntaron si podía haber una intervención divina para ayudarlo. La escena volvió visible el vínculo que conserva con Chicago.

La música y la televisión completan otros rasgos de su vida cotidiana. Prevost disfruta de las canciones de las décadas del 60 y el 70, además de escuchar música y mirar televisión. Con la visita a la Argentina prevista para noviembre, el recorrido por su infancia, sus estudios, sus gustos y su experiencia en Perú permite ver a León XIV más allá de sus responsabilidades religiosas. El pontífice llegará al país después de haber atravesado esas etapas, desde Chicago hasta el Vaticano.

