(BUENOS AIRES).- “Al final Leo se nos acercó un día. Se debió dar cuenta de lo que estaba pasando y dijo: ‘Eh, ¿qué hacéis aquí? Venid dentro con nosotros’. Leo nos llevó al vestuario y nos mostró dónde sentarnos. Éramos como dos cachorritos. ‘¿Aquí? ¿Puedo sentarme aquí?’”, contó Pedri al recordar cómo Lionel Messi lo invitó al vestuario del Barcelona durante sus primeros días en el club. El mediocampista español explicó que él y Trincão se quedaban en el gimnasio por vergüenza de entrar con las figuras del plantel, hasta que el argentino notó la situación y los llevó adentro.
Pedri llegó al Barcelona con 18 años, en plena pandemia de COVID-19, acompañado por su hermano. Como ninguno tenía carné de conducir, fueron en taxi hacia el entrenamiento y el mediocampista llegó vestido con la ropa de práctica del club. “Recuerdo que mi hermano voló conmigo a Barcelona, y tuvimos que ir en taxi al entrenamiento porque ninguno de los dos tenía carné de conducir. Era la época del COVID, así que tenías que llegar ya vestido de casa. Así que ya me ves en el asiento de atrás de un taxi normal, vestido con toda la ropa de entrenamiento del Barça, camino de la Ciutat Esportiva Joan Gamper”, recordó Pedri.
Pedri contó que, después de pasar por la caseta de seguridad, abrió la puerta de la zona de jugadores sin saber cómo llegar al vestuario. “Bajamos del taxi, voy a la caseta de seguridad y digo: ‘Hola, me llamo Pedri. Vengo a entrenar’. El guardia me hizo señas para que pasara, y no tenía ni idea de por dónde ir. Y cuando abrí la puerta de la zona de jugadores, adivinad quién fue la primera persona que vi. Literalmente, la primera persona. Es Leo. Está delante de mí. De verdad. Me quedé sin palabras. Intenté presentarme, pero no sé qué fue lo que dije. Leo me sonrió, me dijo que me relajara, y me acompañó al vestuario”.
Pedri y Trincão llegaron juntos al club y durante varios días se quedaron en el gimnasio después de los entrenamientos porque les daba vergüenza entrar al vestuario. Pedri explicó que allí simulaban estirar, hacían abdominales, se ataban los cordones o comentaban cómo había sido la práctica. “Es divertido porque llegué en el mismo momento que Trincão, y durante unos cuantos días, nos quedamos en el gimnasio después del entrenamiento, porque nos daba demasiada vergüenza entrar en el vestuario con todas aquellas leyendas: Busquets, Piqué, Jordi, Leo… Nos quedamos por ahí disimulando como si estuviéramos haciendo estiramientos eternamente. Creo que nunca había ganado tanta flexibilidad. Hacíamos abdominales, nos atábamos bien los cordones de las botas o simplemente comentábamos cómo había sido el entreno aquel día. Estábamos alucinando solo con estar allí”, relató.
Pedri agradeció la intervención de Messi y Jordi Alba en esos primeros días. “Siempre le estaré agradecido por eso. Leo y Jordi (Alba) rompieron el hielo, y nos hicieron sentir cómodos”, dijo. El volante todavía no sabía si continuaría en el plantel o si sería cedido. “Pero yo no estaba seguro de si me quedaría en el equipo o de si finalmente iban a cederme”.
La trayectoria posterior de Pedri contrastó con aquella inseguridad inicial. A los 23 años, el mediocampista surgido de UD Las Palmas tiene ocho títulos con el Barcelona, una Eurocopa y el Mundial 2026 con la selección de España. El Barcelona había pagado 5.000.000 de dólares por su llegada.
Pedri también recordó que, de chico, realizó una prueba en el Real Madrid y fue enviado de vuelta a casa después de una semana. “Todos los demás chicos estaban ya instalados en la residencia e iban a clase. Yo estaba por mi cuenta en el hotel todo el día, sin nada que hacer, aparte de mirar el teléfono hasta la hora del entrenamiento. Después de una semana me enviaron de vuelta a casa. Simplemente no tenía que ser. Para ser sincero, fue una cura de humildad”. Lionel Messi, de 39 años, juega actualmente en el Inter Miami.
