El paso de Franco Colapinto por el Gran Premio de España puede haber significado una de sus carreras más completas dentro de la Fórmula 1 en términos técnicos. El argentino de Alpine tuvo varias etapas durante el fin de semana que desde la confirmación del trazado en Madrid ya se sabía las complicaciones que presentaba. Es un callejero y eso cambia todas las perspectivas de una carrera normal. Acá, como en Mónaco o Bakú el más mínimo error se paga caro y se somete al piloto a un duro cuestionamiento y si ese piloto es Colapinto los planteos serán aun mayores.
Franco comenzó el viernes con una serie de estudios minuciosos del circuito. Un conocimiento profundo del trazado que había comenzado en el simulador del equipo en Enstone, sede central de la escudería francesa. Allí advirtieron las complicaciones de correr en un circuito angosto por momentos, con curvas ciegas y sectores que invitan, de manera traicionera a pisar el acelerador más de la cuenta. Incluso se estableció desde el minuto cero que este sería un trazado sin un claro sector de sobrepaso, por eso la clasificación sería de suma importancia.
Franco Colapinto superó el sábado abriendo una esperanza
Luego llegó el sábado con un tercer entrenamiento que parecía más un paseo por Madrid que una instancia definitoria y preparativa para la clasificación. Nadie podía siquiera provocar un rayón en la pintura de su auto. La prueba fue Oliver Bearman que golpeó su HAAS y no formó parte de la clasificación. Esa tensión y la presión que generaba estar al límite permanentemente no es buena consejera si no se controla y se domina de manera precisa. Franco Colapinto lo hizo y los frutos fueron claros en las tres mangas clasificatoria. El argentino se garantizó el pase a la Q2 con suma firmeza y luego confirmó su potencial para llegar a la Q3.
Allí se terminó la primera parte de esta historia. En Alpine respiraron todos incluso después del primer intento de Colapinto cuando debió desistir luego de un movimiento peligroso en la llamativa curva peraltada denominada “Monumental”. Una maniobra de salvataje como la que hizo Franco no se ven todos los días y solo aquellos que dominan la mente, el físico y la presión son capaces de rescatar el auto cuando este ya estaba prácticamente sentenciado al choque contra el muro. Franco lo hizo y allí se iniciaba el éxito del fin de semana. Luego vino la vuelta rápido que confirmaba su novena posición siendo el mejor del resto y cerca de las potencias actuales de la Fórmula 1.
Franco mostró su arma mas letal: La largada
El domingo se despertó con la inquietud de ser la etapa decisiva de un fin de semana tenso y expectante. Franco Colapinto debía largar noveno, pero a pocos metros ya estaba el primer escollo. La chicana y ese cuello de botella que suele ser una complicación capaz de dejarte fuera de carrera. Pero Franco confirmó que es el mejor “largador” de la grilla. Supero a Piastri, se posicionó firme en la fila india y empezó a construir un trabajo casi perfecto. Fue consciente que intentar seguir a los de arriba sería sentenciar su carrera a un error innecesario, entonces empezó a correr a lo Colapinto. Cuidando el neumático, siendo certero y contundente en las vueltas y no distraer el foco principal que era llegar a la bandera a cuadros.
La carrera no fue fácil. La estrategia del equipo fue fundamental para alcanzar el objetivo. Lewis Hamilton tuvo problemas, Lance Stroll también y generó el esperado Virtual Safty Car y Alpine llamó a Colapinto a los pits para calzar neumáticos duros de largo alcance. Cayó al puesto 10 desde la sexta posición y a partir de allí fue concentración, decisión y calidad conductiva para sobreponerse al momento y empezar a superar autos esperando el momento justo. Costó con Bortolletto, algo lógico y después el “desentendimiento” con Gasly que puso en riesgo su posición con Piastri a quien controló en todo momento. Pero todo terminó como se había planeado.
Franco Colapinto cerró una gran carrera. Confirmó que está en un muy buen nivel. Que Monza fue un error pero que Madrid fue una magistral clase de manejo de mayor envergadura que lo sucedido una semana antes en tierras italianas. Sumo puntos y esto cobra mayor importancia ya que Gasly no sumo nada y fue el argentino el responsable de salvar el honor del equipo. En la F1 no hay mucho tiempo de disfrutar de los logros, ya hay que pensar en lo que viene, pero lo que sucedió en Madrid significó la confirmación del crecimiento de ese piloto que sigue ilusionando a todo el país.
