(BUENOS AIRES).- “Vuelvo a ser feliz, vuelvo a vivir en paz”, dijo Luciana Salazar después de la audiencia. Luciana Salazar y Martín Redrado acordaron poner fin al litigio judicial que mantenían, principalmente por la manutención de Matilda Salazar. El entendimiento se alcanzó este jueves 24 de septiembre, durante una nueva audiencia de conciliación.
La audiencia fue la última instancia de conciliación entre la modelo y el economista. Paula Varela confirmó la resolución en Intrusos y explicó que ambos eligieron asistir personalmente, aunque podrían haber enviado únicamente a sus abogados. Salazar y Redrado se encontraron cara a cara y avanzaron en el cierre del conflicto.
El enfrentamiento tuvo como uno de sus principales ejes los reclamos relacionados con la manutención y los derechos de Matilda, la hija de Luciana. La disputa judicial atravesó distintas etapas durante los últimos años, con resoluciones contrapuestas y fuertes declaraciones públicas de ambas partes. El conflicto se extendió a distintos litigios que permanecían abiertos.

El acuerdo y la cláusula de confidencialidad
El acuerdo alcanzado entre Salazar y Redrado abarca los distintos litigios que todavía mantenían abiertos. La conciliación permitió avanzar en el cierre de las diferencias judiciales que habían sostenido durante los últimos años, después de una disputa con distintas instancias y posiciones enfrentadas.
La cláusula de confidencialidad establece que no se conocerán públicamente los detalles del convenio ni las condiciones económicas acordadas. Por ese motivo, no trascendieron los términos específicos del pacto firmado durante la audiencia ni el alcance económico de lo convenido entre las partes.
El entendimiento dejaría saldadas las diferencias y finalizaría los reclamos judiciales entre ambos. La resolución alcanzada este jueves marca el cierre de los litigios que seguían pendientes, aunque el contenido completo del acuerdo permanecerá reservado por decisión de Salazar y Redrado.
Luciana Salazar habló con Paula Varela después de la audiencia y resumió sus sensaciones con una frase: “Vuelvo a ser feliz, vuelvo a vivir en paz”. La modelo expresó así su reacción tras el cierre de un conflicto que se extendió durante varios años y que incluyó reclamos vinculados con la manutención y los derechos de Matilda.
Bernardo Beccar Varela trabajó en la conciliación por Redrado y Mariana Gallego lo hizo por Salazar. La intervención de ambos abogados permitió alcanzar el acuerdo en la última audiencia, realizada con la presencia de los dos protagonistas. Desde ese momento, los detalles legales y económicos del convenio quedaron alcanzados por la cláusula de confidencialidad.
