ESPECTÁCULO

Mauro Icardi: ni la cuota ni los alquileres, qué cuestionó Rosenfeld

 

La defensa busca que los alquileres de dos departamentos del Chateau se computen para cancelar total o parcialmente la deuda alimentaria.

 
Mauro Icardi
Mauro Icardi

(BUENOS AIRES).- «Pero la verdad que, vuelvo a repetir, que este señor se encargue de pagar la cota alimentaria, de no mezclar las cosas, porque realmente ya llega un momento que, acordate, primero no debían la cuota porque no tenían por qué pagar cuota alimentaria», dijo Ana Rosenfeld al cuestionar la estrategia vinculada a Mauro Icardi. Mauro Icardi quedó involucrado en un nuevo escrito de su defensa, que busca que dos unidades funcionales del Chateau sean informadas y que sus alquileres se computen para cancelar total o parcialmente la deuda de manutención.

El escrito fue presentado por la defensa de Mauro Icardi y lleva las firmas de Marco Vecchio y Piro. El documento se refiere a dos unidades funcionales del Chateau, descriptas como dos departamentos, y plantea que serían bienes gananciales que quedaron fuera de la división. En su encabezado, además, figura que Mauro Icardi está representado por Elba Marcovecchio y Larapido.

La presentación pide que Wanda Nara informe si las unidades están alquiladas, quiénes son los inquilinos y qué monto se paga por cada una. El objetivo del pedido es precisar quién ocupa los departamentos y cuánto dinero generan, para determinar si existe una suma que pueda destinarse a la deuda de manutención. En la explicación del planteo se deslizó que habría una presunción de ingresos de 8 mil por mes por cada alquiler.

La defensa de Mauro Icardi pretende que esos ingresos se cobren como parte de la deuda o de una parte de la deuda de manutención. El cálculo, según el planteo, debería contemplar los retroactivos, es decir, los meses en los que Wanda Nara habría percibido los alquileres sin liquidarlos a la sociedad conyugal. La idea fue resumida en el pedido de que “se cobre de ahí la deuda o parte de la deuda de la manutención”, una formulación que vincula directamente las unidades funcionales con el reclamo por la cuota.

Ana Rosenfeld dijo que no adelantará la postura que llevará a la causa. “Yo no voy a anticipar la respuesta”, afirmó, y explicó que hará la correspondiente contestación en la justicia cuando llegue el momento. La respuesta, por ahora, quedó limitada a cuestionar el modo en que la defensa incorporó el reclamo de los alquileres dentro de la discusión alimentaria.

La discusión actual se suma a una secuencia que Rosenfeld describió como contradictoria. Ana Rosenfeld recordó que la defensa primero sostuvo que no debía pagar la cuota alimentaria y que, meses después, apareció un recibo en turco. “Pasaron no sé cuántos meses hasta que finalmente apareció ese famoso recibo en turco que solamente se distinguía tres cosas, el monto, el nombre de quien lo mandaba y quien lo recibía, pero la justicia llegó después de no sé cuánto tiempo después de negar sistemáticamente una deuda”, afirmó. La intervención de la justicia ocurrió después de esa negativa, de acuerdo con la secuencia relatada por Rosenfeld.

Rosenfeld condensó su crítica a la conducta de la defensa en otra frase: “Primero no deben y después pagan. Y después no sé por qué pagaron si no deben. Es raro todo.” También sostuvo que las reacciones de la contraparte fueron lentas: “Técnicamente estamos lentos con las reacciones de la contraria.” El próximo paso anunciado es que contestará el escrito en la justicia cuando corresponda, mientras la defensa de Mauro Icardi busca que los alquileres sean considerados para la deuda alimentaria.