(BUENOS AIRES).- “Cada vez que las chicas están con Mauro, no hay límites, no hay horarios, no hay colegio, no hay actividades extracurriculares, no hay psicólogos, no hay tratamientos terapéuticos, no hay tratamientos kinesiológicos”, denunció Ana Rosenfeld. La abogada de Wanda Nara apuntó así contra el rol de Mauro Icardi como padre y sostuvo que el futbolista no respeta lo establecido por la Justicia. Sus declaraciones se conocieron el 12 de septiembre de 2026, después del reencuentro del jugador con sus hijas Isabella y Francesca.
Wanda Nara había denunciado que las menores faltaron nuevamente a la escuela luego de volver a encontrarse con su padre. Rosenfeld calificó el episodio de “gravísimo” y explicó que las niñas debían haber asistido al colegio esa mañana. La acusación se produjo después de un acuerdo alcanzado el día anterior sobre el tiempo que pasarían con Icardi.
Ana Rosenfeld explicó que la permanencia de las chicas con Icardi había sido acordada a través de la licenciada Matera. “Ayer conciliaron que las nenas iban a estar con el padre, decisión literalmente consensuada a través de la licenciada Matera”, detalló. El compromiso se firmó el día anterior, no frente a Rosenfeld, sino frente a Matera, y establecía que las niñas debían permanecer con el padre y concurrir al colegio a la mañana siguiente.
El compromiso, según la explicación de la abogada, no se limitaba a fijar con quién estarían las menores: también establecía que asistieran a clases al día siguiente. “El compromiso que se firmó ayer -no frente a mí, sino frente a la licenciada Matera-, era explícito: las niñas permanecían con el padre y tenían que ir hoy a la mañana al colegio”, afirmó Rosenfeld. Wanda Nara denunció que esa asistencia no se concretó, mientras que la abogada vinculó el episodio con sus cuestionamientos al modo en que Icardi ejerce su responsabilidad paterna.
Wanda Nara, de acuerdo con lo expresado por Rosenfeld, nunca buscó cortar el vínculo entre el padre y sus hijas. “Wanda siempre quiso que existiera un contacto, pero lo que insiste y quiere que así sea, es que el señor Icardi haga terapia, porque realmente el daño que le ocasionó a las menores es un daño que hay que tenerlo en consideración”, afirmó la abogada. La posición que expuso combina el pedido de contacto con una exigencia vinculada al tratamiento de Icardi y al impacto que, a su entender, tuvo la situación en las niñas.
Rosenfeld también aclaró que nunca representó legalmente a Icardi y defendió su propia versión del conflicto. Después del cruce que mantuvo con Elba Marcovecchio en “La Noche de Mirtha”, sostuvo: “La mía es la verdad. Todo lo que yo digo, juro que no miento”. Cuando le preguntaron si consideraba que Marcovecchio era una buena abogada, respondió: “No voy a opinar de eso”. Las declaraciones se produjeron al salir de las grabaciones del programa, en medio de la disputa que continúa entre Wanda Nara y Mauro Icardi.
El futuro laboral de Mauro Icardi también apareció en las declaraciones, aunque Rosenfeld lo vinculó con la manutención de las hijas y no con una preocupación de Wanda Nara. “Le tendría que preocupar a él, no a nosotros”, dijo, y agregó: “Ojalá tenga un buen contrato, pero la economía de las nenas depende de que Mauro trabaje. Después, si es bueno o malo el contrato, creo que le va a servir a él”. Rosenfeld cerró su planteo sobre la disputa con una definición sobre la salida del conflicto: afirmó que el final lo van a marcar los padres “y no los abogados”.
