(BUENOS AIRES).- «Le hice una oferta a Messi por 500 millones de euros. En ese año, esa cifra era una locura. Envié a mi vicepresidente a Barcelona para negociar», reveló Massimo Moratti, expresidente de Inter de Milán. El histórico dirigente recordó que en 2012 intentó llevar a Lionel Messi al club italiano con una oferta gigantesca, pero la respuesta del argentino fue de una lealtad absoluta hacia el club catalán.
La operación ni siquiera llegó a negociarse. Moratti contó que la respuesta del rosarino lo dejó sin margen: «Ni siquiera abrió la carta ni llegó a conocer la oferta. La rechazó sin saber los detalles y se consideraba a sí mismo un jugador que no será vendido a ningún equipo en toda su carrera». Lionel Messi descartó la propuesta sin conocer los detalles.
El intento no terminó ahí. Moratti logró hablar personalmente con el entonces delantero de 25 años y recibió una respuesta que, según reconoció, todavía retumba en su memoria: «‘Agradezco tu interés en mí, pero quiero retirarme en Barcelona’. Esas fueron sus simples palabras. Él quiere quedarse en Barcelona. Yo sabía cómo era la situación, pero intenté tal vez tentarlo con dinero, y no funcionó», relató el exdirigente.
El Inter de los argentinos y el año de los 91 goles
El contexto explicaba por qué el Inter soñaba con ficharlo. En 2012, Lionel Messi atravesaba el año más prolífico de su carrera: convirtió 91 goles entre todas las competencias, una cifra que sigue siendo récord. Recién había cumplido los 25 años y ya era considerado el mejor jugador del mundo.
El club nerazzurri, además, era un lugar familiar para un futbolista argentino. Su plantel contaba con Juan Pablo Carrizo, Matías Silvestre, Walter Samuel, Javier Zanetti, Esteban Cambiasso, Ricardo Álvarez, Ezequiel Schelotto, Rodrigo Palacio y Diego Milito, un verdadero contingente nacional que podía facilitar la adaptación de Messi en Italia. Nada de eso alcanzó para moverlo de Barcelona, donde ya había cultivado un amor blaugrana desde muy joven.
Messi cumplió su palabra con el club catalán y se quedó hasta 2021. En ese paso ganó numerosos títulos, entre ellos la Liga de Campeones de Europa en 2015, dentro del famoso tridente ofensivo junto a Luis Suárez y Neymar. Su salida llegó de manera forzada: los problemas financieros del Barcelona impidieron renovar su contrato y Lionel Messi emigró al Paris Saint-Germain como agente libre, sin poder retirarse en el club de sus amores.
Después de dos temporadas en Francia, Messi aceptó el proyecto de Inter Miami, donde se adaptó rápido, levantó dos títulos y rompió marcas estadísticas. Su contrato se extiende hasta el final de la temporada 2028, por lo que todo indica que va a colgar los botines en la MLS. Antes, el 6 de octubre, tendrá su despedida con la Selección Argentina en el amistoso ante Benín en el Monumental, otro capítulo pendiente de escritura en una carrera que estuvo a punto de incluir un capítulo italiano.
