(BUENOS AIRES).- La miniserie Mis muertos tristes, protagonizada por Mercedes Morán, llegará a Netflix el 24 de septiembre de 2026 con cuatro capítulos que combinan terror y drama. La producción adapta el universo de la escritora argentina Mariana Enriquez a la pantalla y antes de desembarcar en el streaming tendrá su estreno mundial en el Festival de San Sebastián.
La dirección es del cineasta chileno Pablo Larraín, que se hizo cargo íntegramente del proyecto. Larraín es responsable de películas como El Conde, Spencer y María, y en esta ocasión lleva a la pantalla el universo oscuro de Enriquez con Morán al frente del elenco, acompañada por Dolores Fonzi, Alejandra Flechner y Carolina Álvarez, entre otros nombres.
En la historia, Ema —interpretada por Morán— es una médica recién jubilada con una capacidad extraordinaria: puede ver a los muertos. Durante años aprendió a convivir con esas presencias y trató de mantenerlas alejadas para llevar una vida relativamente normal. Su situación se complica mientras atraviesa la muerte de su madre y intenta resolver asuntos pendientes de su propio pasado, pero el verdadero cambio llega cuando aparece su sobrina Julie (Dolores Fonzi), que también mantiene una conexión con los muertos, aunque de una manera mucho más intensa e inestable.
El punto de quiebre de la trama ocurre cuando tres adolescentes son asesinados en Piedrabuena, un barrio del conurbano bonaerense atravesado por la violencia. Esas muertes desencadenan un fenómeno que comienza a modificar la relación entre el mundo de los vivos y lo que debería permanecer del otro lado. Lo que hasta entonces era una experiencia prácticamente individual de Ema empieza a extenderse por el barrio: las presencias se multiplican y sus habitantes quedan obligados a enfrentarse con sus propios fantasmas.
Aunque toma su título del cuento “Mis muertos tristes”, la serie no funciona como una adaptación exclusiva de ese relato. Netflix confirmó que la narración incorpora pasajes y personajes de otros tres textos de Enriquez: “Julie”, “Un lugar soleado para gente sombría” y “Cuando hablábamos con los muertos”. La propia escritora participó directamente en la adaptación junto con Guillermo Calderón, Anastasia Ayazi y el propio Larraín.
Enriquez definió el proyecto como un terror dramático donde lo verdaderamente inquietante no se encuentra necesariamente en los fantasmas, sino en aquello que la sociedad prefiere mantener escondido. La autora argentina se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la literatura contemporánea de terror en español gracias a libros como Las cosas que perdimos en el fuego, Nuestra parte de noche y Un lugar soleado para gente sombría.
Antes de Netflix, San Sebastián
Mis muertos tristes celebrará su estreno mundial en la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde competirá dentro de la Sección Oficial. Aunque fue concebida como una serie de cuatro episodios, en el festival se exhibirá en formato de largometraje, con una versión cinematográfica de una duración aproximada de tres horas. La producción está a cargo de Fabula, la compañía fundada por Pablo y Juan de Dios Larraín, responsable de títulos como Una mujer fantástica, El Club y La memoria infinita. El elenco se completa con Carlos Portaluppi, Germán de Silva y Luz Jiménez, y el 24 de septiembre la serie quedará disponible en Netflix para todo el mundo.
