La historia estaba esperando el Gran Premio de Monza de Fórmula 1 para escribir una nueva página. Kimi Antonelli le devolvió el privilegio de consagrar como ganador a un piloto italiano en el templo de la velocidad. Después de 60 años el triunfo quedaba en casa. Lo logró largando desde el fondo de la grilla. Para Franco Colapinto esta fue una de esas competencias que deja un sabor amargo en medio de una extraordinaria remontada después de un breve despiste. El piloto de Alpine quedó 16 y logró remontar hasta el puesto 9 sumando puntos y a solo dos posiciones detrás de Pierre Gasly. Indudablemente Alpine esta de regreso y con un buen potencial.
La excelente largad a de Franco Colapinto tuvo un punto importante luego de superar a Lando Norris con el McLaren que largaba sobre el sector interno de la pista. El argentino volvió a mostrar un punto fuerte de su cualidad conductiva. Luego de imponerse al campeón del mundo pudo establecer un ritmo para alejarse del McLaren y salir a buscar a Oscar Piastri quien viajaba delante de Colapinto. Pero el fuerte golpe de Charles Leclerc con la Ferrari en el sector de la Parabólica, ultima curva del circuito de Monza, cambió todos los planes. La salida del auto del monegasco terminó con un golpe muy fuerte contra las gomas de contención obligando a neutralizar la competencia con bandera rojo. Todo volvió a foja cero con Franco aprovechando las circunstancias para ubicarse en la vuelta cuatro en la cuarta posición de la grilla.
Franco aprovecho la segunda largada para avanzar
El relanzamiento de la competencia volvió a ser otra clara muestra de una gran largada del argentino Franco Colapinto. Pudo superar a Max Verstappen colocándose en la tercera posición y luchando con el ex campeón del mundo. Luego de la variante de Ascarí el piloto de Red Bull recuperaba la posición y luego Franco perdía el control de su Alpine saliéndose de la pista perdiendo mucho terreno y cayendo al puesto 16. El argentino venía mostrando un excelente trabajo, pero una maniobra desacertada le hizo caer en el clasificador sin chances de recuperar de manera inmediata su chance de pelear por la zona de puntos entre los mejores cinco de la grilla.
Adelante la pelea entre los dos Mercedes Benz era una lucha cerrada y sin cuartel. El impresionante avance de Kimi Antonelli que largó desde el fondo por la penalización y promediando la mitad de la competencia ya peleaba con su compañero de equipo por la primera posición que se fueron prestando permanentemente sin considerar un trabajo de equipo para alejarse de Max Verstappen que giraba con neumáticos blandos al igual que el jovencito italiano mientras que Russell lo hacía con el compuesto duro. La lucha entre Russell y Antonelli no solo era en pista sino también en los pits. Desde el equipo mantenían un interesante hermetismo mientras los pilotos luchaban de manera arriesgada por la primera colocación.
Franco Colapinto ya estaba en el puesto 12 con neumáticos duros mientras que su compañero Pierre Gasly había caído al séptimo lugar también con los compuestos de banda blanca. Franco logró imponer un buen ritmo con un auto que demostraba no haber sufrido alguna consecuencia del despiste. Las condiciones del A526 de Alpine estaba muy bien. Adelante la lucha era incesante. Hasta la aparición del virtual Safty Car que neutralizaba las diferencias y esto beneficiaba tanto a Kimi Antonelli y a Verstappen que tenían neumáticos medios. Pero también benefició a Franco Colapinto que al desaparecer la neutralización logró supera a Bearman y a Bortolleto alcanzando la décima posición.
Kimi Antonelli firmó su confirmación de ídolo
La parte final de la competencia fue una lucha tremenda entre los dos Mercedes Benz. Russell lideraba con neumáticos duros que ya no lograban sostener el ritmo mientras que Antonelli estaba segundo con neumáticos medios y con mejor performance que su compañero de equipo. Solo un puñado de vueltas separaba la lucha de los líderes con la bandera a cuadros y solo era cuestión de tiempo para esperar que el jovencito italiano intente romper la historia que marcaba la sequía de un piloto italiano ganando justamente en Monza. Antonelli logró alcanzar la punta faltando solo dos vueltas.
Al final el milagro se concretó. Kimi Antonelli tuvo que pagar una penalización y de esta forma largar desde el fondo de la grilla. Fue paciente, contundente, frio y nunca dudo. Siempre pensó en ganar y lo logró imponiéndose sobre su compañero de equipo a quien doblegó esperando el momento justo. Kimi Antonelli escribe la historia. Le devolvió a Monza y a Italia la victoria de un piloto de su tierra en el templo de la velocidad algo que no sucedía desde hace más de 60 años. Hoy la historia volvió a darle un lugar privilegiado a un piloto italiano que esta destinado a marcar la historia como lo han hecho los grandes. Segundo terminó George Russell y tercero fue el Red Bull de Max Verstappen.
