(BUENOS AIRES).- Netflix estrenó el 2 de septiembre de 2026 Mal de amores, una miniserie de siete episodios que en sus primeros días acumuló 2,3 millones de visualizaciones y quedó cuarta en la clasificación mundial de series de habla no inglesa. La ficción de Netflix adapta la novela de Ángeles Mastretta y combina una historia sentimental con la Revolución mexicana. La trama reúne elementos de las series de época, las series de romance y las series dramáticas.
Mal de amores está basada en la novela homónima que Mastretta publicó en 1996 y que ganó el Premio Rómulo Gallegos. La adaptación fue dirigida, producida y coescrita por Catalina Aguilar Mastretta, hija de la escritora. La serie transcurre entre 1910 y 1920, durante el período de la Revolución mexicana, y comienza en Puebla.
Emilia Sauri es una joven que prepara pociones en la botica familiar y quiere estudiar medicina, una decisión que desafía las convenciones de su época. Su vida queda atravesada por dos vínculos: Daniel Cuenca, su amigo de la infancia convertido en revolucionario, y Antonio Zavalza, un médico que representa una forma distinta de entender el mundo. La historia avanza entre las aspiraciones profesionales de Emilia, los conflictos políticos y el dilema amoroso que no logra resolver con facilidad.
Renata Vaca interpreta a Emilia Sauri, mientras que Juan Pablo Fuentes encarna a Daniel Cuenca e Iván Amozurrutia interpreta a Antonio Zavalza. El entorno familiar y afectivo se completa con Miguel Rodarte como Diego Sauri, Diana Bovio como Josefa, Cassandra Ciangherotti como Milagros y Sofía Carrera como Soledad. La amiga de Emilia está a punto de casarse con un hombre al que no ama, mientras que su madre y su tía expresan posiciones diferentes sobre el matrimonio, los derechos de las mujeres y la revolución política.
La conexión con la realidad no convierte a la historia en una autobiografía. Catalina Aguilar Mastretta afirmó: «Mal de Amores no es una novela autobiográfica en lo más mínimo». La referencia familiar más directa está en el nombre de la protagonista: Ángeles Mastretta imaginó la historia a partir de Delfina Sauri, su bisabuela, y tomó de ella el apellido de Emilia. También vinculó la imagen inicial de Daniel enamorándose de Emilia con la historia de sus bisabuelos.
La adaptación introduce varios cambios respecto del libro. La serie presenta a los personajes con mayor rapidez, mientras que la novela desarrolla más la relación entre los padres de Emilia y la amistad entre las familias Sauri y Cuenca. El capítulo 5 comienza con Daniel llegando derrotado a Texas y deja afuera parte de las vivencias de Emilia en Puebla; además, la boda de Jacinta y Francisco termina con un asesinato en la pantalla, aunque ese episodio no existe en la novela.
El desenlace también toma caminos diferentes. La serie ofrece un final más ambiguo para la relación entre Emilia y Daniel, mientras que el libro avanza hasta 1963 y muestra que Emilia y Zavalza tuvieron tres hijos y varios nietos. El rodaje de Netflix combinó más de 44 locaciones reales en Puebla, San Luis Potosí y la Ciudad de México con tecnología de producción virtual para reconstruir la estética de la época.
