(BUENOS AIRES).- Netflix suma a su catálogo una propuesta que apuesta por la incomodidad antes que por el susto: Somebody, una serie presentada bajo el rótulo de el suspenso incómodo. Se trata de un thriller de 8 capítulos cuya trama gira en torno a una aplicación de citas avanzada que termina en manos de un asesino serial. El título llega como una de las apuestas del género dentro de la plataforma.
La historia arranca con una desarrolladora de software con síndrome de Asperger que crea una aplicación de citas hiperavanzada llamada Somebody. El problema aparece cuando un asesino serial sumamente carismático empieza a utilizar la app para encontrar y cazar a sus víctimas. La plataforma tecnológica que debía acercar personas se convierte, así, en la herramienta perfecta de un depredador.
El giro de la serie está en la reacción de su protagonista. En lugar de horrorizarse, la creadora de la app desarrolla una conexión perturbadora y extraña con el asesino. Ese vínculo anómalo entre dos personas alejadas de la normalidad es el motor dramático de la historia y el elemento que la separa de los thrillers convencionales del género.
Un thriller que apuesta por la frialdad
Somebody se define por una combinación poco frecuente de géneros: thriller psicológico, noir y neo-noir erótico. La serie es densa, fría y muy gráfica, y no busca asustar al espectador en el sentido clásico del terror. Su propuesta es otra: generar una incomodidad constante que se mantiene capítulo a capítulo.
Los temas que atraviesa la historia explican ese tono. La serie se ocupa menos del crimen en sí y más de la incomodidad digital, la sociopatía y la extrema soledad moderna. La app de citas funciona como espejo de una época en la que los vínculos pasan por pantallas y el aislamiento convive con la hiperconexión.
Ese recorrido por la soledad contemporánea es lo que la descripción de la serie señala como su verdadero centro. La relación entre la desarrolladora y el asesino no se presenta como un simple enfrentamiento entre víctima y victimario, sino como el encuentro perturbador entre dos personas que habitan los márgenes. El resultado es un relato frío y gráfico que prioriza la tensión psicológica por sobre la acción.
Una apuesta distinta en el catálogo de Netflix
Los 8 capítulos de la primera temporada funcionan como una unidad cerrada, con un ritmo sostenido que acompaña el tono frío del relato. Para los suscriptores de Netflix que ya recorrieron los thrillers psicológicos más conocidos de la plataforma, Somebody ofrece una variante menos inclinada a la acción y más al retrato de personajes.
Con su mezcla de noir, thriller psicológico y neo-noir erótico, la serie se posiciona como una de las ficciones más incómodas del catálogo. La trama usa la tecnología de las citas digitales para contar una historia sobre la soledad y la sociopatía, y se presenta como una opción clara para quienes buscan suspenso denso y fuera de los moldes habituales.
