(BUENOS AIRES).- “Una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”, sostuvo el Ministerio de Capital Humano al explicar los resultados de las Pruebas PISA 2025, que dejaron a la Argentina en el puesto 72 de 91 países. La OCDE difundió los datos el martes 8 de septiembre, después de evaluar a estudiantes de 15 años. El retroceso se registró en Matemática, Lectura y Ciencias.
Los resultados por área muestran posiciones diferentes dentro de la clasificación general. Argentina quedó en el puesto 75 en Matemática, en el 62 en Lectura y en el 71 en Ciencias, siempre sobre 91 participantes. En comparación con 2022, perdió 11 puntos en Matemática, 12 en Lectura y 13 en Ciencias: pasó de 378 a 367 puntos, de 401 a 389 y de 406 a 393, respectivamente.
El 76% de los estudiantes quedó por debajo del nivel 2 en Matemática, el umbral que PISA considera mínimo para desenvolverse en la vida cotidiana. Ninguno alcanzó los niveles 5 ni 6 de la escala. La proporción que logró al menos el nivel mínimo también descendió de manera sostenida: fue del 36% en 2006 y 2009, del 34% en 2012, del 31% en 2018, del 27% en 2022 y del 24% en 2025, el registro más bajo de la serie.
La respuesta del Ministerio de Capital Humano
El operativo de las Pruebas PISA se realizó en 91 sistemas educativos y en Argentina participaron 11.093 estudiantes de 412 escuelas. La muestra fue considerada representativa de unos 609.100 jóvenes de 15 años. El informe “¿Cómo le fue a la Argentina en PISA 2025?”, elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo para Argentinos por la Educación, relevó la evolución de los desempeños y ubicó al país octavo entre los 13 participantes de Latinoamérica.
El Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, atribuyó la caída a las administraciones anteriores. En su comunicado, sostuvo que los resultados reflejan “una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema”. La cartera también describió el escenario como una responsabilidad concreta derivada de esa cultura educativa, sin incluir una autocrítica sobre su propia gestión.
El argumento oficial se apoyó en que las Pruebas PISA “reflejan los aprendizajes acumulados tras 12 años de escolaridad, contemplando el recorrido de los estudiantes desde 2013”. La evaluación, sin embargo, se tomó durante 2025, más de un año después del inicio de la actual administración nacional. El comunicado no incorporó una referencia específica al período de gestión que también formó parte de la trayectoria escolar de los jóvenes evaluados.
La Secretaría de Educación presentó como respuesta el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática. El primero busca que los estudiantes puedan leer, comprender y producir textos de acuerdo con su edad, mientras que el segundo apunta a fortalecer las capacidades numéricas. Ninguno de los dos programas fue evaluado en PISA 2025, porque la prueba mide aprendizajes acumulados durante la trayectoria escolar y no el efecto inmediato de políticas recientes.
