(BUENOS AIRES).- “Milito quiere a Guillermo Barros Schelotto, que termina su contrato a fin de año”, afirmó Ariel Ludueña. La caída dejó a Racing eliminado de la Copa Argentina y con el ciclo de Juan Pablo Vojvoda prácticamente terminado: el equipo ganaba 2-0 ante Boca y perdió 3-2 en los cuartos de final. Diego Milito ya tiene apuntado al actual entrenador de Vélez como su principal objetivo para la próxima etapa.
Juan Pablo Vojvoda llegó al cruce con Boca después de una seguidilla de derrotas que había puesto su continuidad en duda. La victoria contra Sarmiento de Junín le había dado margen para alcanzar los cuartos de final, pero la derrota ante Boca dejó su ciclo prácticamente terminado. El entrenador dejaría su puesto en las próximas horas, por lo que Racing debe resolver una conducción transitoria antes de avanzar con el plan de Milito.
El mercado de entrenadores tampoco ofrece demasiadas alternativas inmediatas para Racing. En los últimos días hubo sondeos y llamados por Eduardo Coudet y Sebastián Beccacece, pero ambos indicaron que no tienen intenciones de dirigir en la Argentina en el mediano plazo. Esa respuesta llevó a Diego Milito a concentrar la búsqueda en un nombre que ya había considerado y que hoy trabaja en Vélez.
Diego Milito ya había querido a Guillermo Barros Schelotto para conducir a Racing si ganaba las elecciones. En ese momento, la conquista de la Copa Sudamericana llevó al entonces candidato a respetar la continuidad de Gustavo Costas, por lo que el entrenador no llegó al club. Ahora, la salida de Vojvoda reabre esa posibilidad y convierte al técnico de Vélez en la apuesta de fondo de Milito.
La idea de Diego Milito es colocar a Chirola Romero y Luciano Aued como entrenadores interinos hasta fin de año. De esa manera, Racing tendría una conducción provisoria durante la transición y luego iría a la carga por el entrenador de Vélez. El plan depende de que se concrete la salida de Vojvoda y de la respuesta que dé Barros Schelotto a una eventual propuesta.
Guillermo Barros Schelotto tiene contrato con Vélez hasta fin de año. El club, además, tendrá elecciones en ese mismo período, con una posible modificación de su conducción, un factor que puede influir directamente en la continuidad del entrenador. Si no extiende el vínculo, quedaría en condiciones de sentarse a negociar con Racing sin un contrato que lo ate a otra institución.
El escenario abre una negociación que Milito ya había imaginado para un proyecto de largo plazo en Racing. Barros Schelotto es valorado por la campaña que realiza en Vélez, tanto por los puntos conseguidos como por el estilo de juego. La definición inmediata pasa por la salida de Vojvoda, prevista para las próximas horas; después, el contrato y las elecciones de Vélez marcarán si Racing puede avanzar por el entrenador.

