(BUENOS AIRES).- Boca Juniors presentó oficialmente ante la AFA el pedido para obtener un cupo extra de incorporación por la lesión de Tomás Aranda. La solicitud se concretó después de que el juvenil sufriera una lesión grave, fuera operado y quedara con varios meses de recuperación por delante. El club espera ahora la respuesta del organismo para saber si podrá sumar un futbolista después del cierre general del mercado. El cupo fue solicitado específicamente a raíz de la situación médica de Aranda.
Tomás Aranda quedó en el centro del trámite por la gravedad de su lesión. El juvenil fue operado y su recuperación demandará varios meses, una situación que modificó los planes de Boca durante el cierre del mercado. El pedido no implica todavía la autorización para contratar: la AFA debe analizar la presentación y comunicar si acepta el cupo solicitado. La dirigencia completó así el primer paso formal, pero todavía no cuenta con el visto bueno que habilitaría la búsqueda extraordinaria.
La AFA definirá el margen de tiempo disponible si aprueba la solicitud. El plazo contemplado es de 10 días hábiles desde la autorización, por lo que Boca podría negociar por un futbolista incluso después del cierre del libro de pases. Esa ventana adicional le permitiría a la dirigencia continuar con la búsqueda mientras termina de determinar qué posición necesita reforzar. El período comenzaría una vez que el organismo acepte el pedido y no antes.
El jugador elegido no tendría que ocupar necesariamente el mismo puesto que Aranda. La posibilidad de utilizar el cupo para otra posición amplía las alternativas de Boca en caso de recibir la aprobación. Por eso, el refuerzo podría ser un defensor, aunque la solicitud se haya originado en la lesión del juvenil. La definición de la zona a reforzar quedará en manos de la dirigencia, que todavía trabaja sin un arribo cerrado.
Francisco Álvarez aparece entre los nombres que interesan para ocupar ese lugar. El defensor de Argentinos Juniors es seguido también por River, una situación que podría derivar en una disputa entre ambos clubes por el futbolista. La alternativa tomaría fuerza si la AFA autoriza el cupo y si Boca define que la defensa será la zona prioritaria para la incorporación. El nombre, por ahora, forma parte de las posibilidades evaluadas y no de una llegada acordada.
Arruabarrena considera que reforzar la defensa sería una alternativa para afrontar la parte decisiva de la temporada. La lesión de Aranda abrió una posibilidad que no estaba contemplada antes del cierre del mercado: sumar un futbolista fuera del período general. La dirigencia deberá resolver si existe una negociación viable y si puede alcanzar un acuerdo por el jugador que pretende el entrenador. Esa decisión dependerá del permiso de la AFA y de la evaluación interna sobre qué puesto necesita Boca.
El pedido ya fue presentado y Boca aguarda la decisión de la AFA. Si recibe la autorización, contará con un período adicional de 10 días hábiles para incorporar, mientras define si avanza por Francisco Álvarez u otro futbolista. El escenario le daría al Xeneize una oportunidad posterior al cierre del libro de pases, pero no garantiza una contratación. La información disponible no identifica una comunicación personal vinculada con este trámite; el dato confirmado es la presentación oficial del club y la espera de una respuesta.
