RIVER PLATE

Un ídolo de River se negó a ser el nuevo DT: «Soy un hombre de palabra»

 

El entrenador explicó que su compromiso en México está por encima de cualquier propuesta y dejó a la dirigencia en busca de otras alternativas.

 
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(BUENOS AIRES).- “Soy un hombre de palabra”, dijo Matías Almeyda y cerró la puerta a un regreso a River. El entrenador aseguró que su compromiso está en México y se bajó de la candidatura para ocupar el banco del club, en medio de la búsqueda de un reemplazante para Eduardo Coudet. La definición dejó a la dirigencia obligada a evaluar otros nombres y terminó de despejar una posibilidad que había generado expectativa entre los hinchas.

Matías Almeyda había aparecido entre los candidatos por su pasado como futbolista, capitán y entrenador de River, además del vínculo que mantiene con los hinchas. El nombre del exmediocampista podía generar ilusión en la institución, pero la respuesta que dio descartó la posibilidad de volver a dirigir al equipo. La búsqueda se había activado después de la salida de Eduardo Coudet, que dejó a River ante la necesidad de encontrar un nuevo conductor para su plantel.

“Quien me conoce a mí no hace falta que me pregunte nada. En México ya me conocen: yo soy un hombre de palabra”, expresó Almeyda cuando le consultaron por la posibilidad de dejar su equipo para regresar a la Argentina. La frase apuntó directamente a los rumores que lo vinculaban con River. El entrenador vinculó su postura con el compromiso que asumió en México y no dejó planteada una alternativa para abandonar ese proyecto.

La cláusula de rescisión también apareció en la explicación de Almeyda, pero el entrenador le restó peso frente a su palabra. “No tengo cláusula de rescisión, tengo palabra. No tengo que aclarar nada”, afirmó. Almeyda explicó que, para él, la continuidad de un proyecto no depende exclusivamente de la existencia de una cláusula en un contrato. Su compromiso personal alcanza para descartar una salida aunque aparezca una propuesta concreta desde la Argentina.

La referencia que eligió para explicar su postura fue una experiencia de su etapa como futbolista en el Inter. “Me manejo así desde los 15 años. Cuando jugaba en el Inter mi palabra fue decirle a Massimo Moratti, que era el dueño del club, que no jugaba más al fútbol y que me retiraba teniendo un año y medio más de contrato”, relató Almeyda. El entrenador recordó ese episodio para explicar que siempre se manejó de la misma manera y que su palabra tiene un valor superior al de cualquier documento firmado.

El compromiso que mencionó Almeyda quedó resumido en otra definición sobre su presente: “Mi compromiso está acá y no hace falta que aclare nada. Creo que ahí lo respondí”, concluyó. El entrenador no habló de posibilidades, condiciones ni negociaciones para abandonar su equipo. La definición terminó de despejar las dudas sobre su futuro y lo dejó fuera de la búsqueda de River.

La dirigencia de River comenzó a analizar distintas alternativas para tomar el mando de un plantel que necesita recuperar confianza y estabilidad. El mercado de entrenadores está en movimiento y el tiempo aparece como un factor relevante para definir al sucesor de Coudet. La decisión de Almeyda obliga al club a mirar hacia otros candidatos, mientras su nombre queda prácticamente descartado por decisión propia. River deberá elegir quién será el encargado de iniciar una nueva etapa.