(BUENOS AIRES).- «River no quiere que se vaya Santiago Beltrán, pero es muy difícil que se quede. Por ese motivo, ya comenzó a generar charlas con Yassine Bounou. Es el único arquero en la mira por parte del Millonario», explicó Hernán Castillo. La frase resume la postura actual de River frente al futuro de su arquero titular: la dirigencia se resiste a perderlo, pero ya se movió preventivamente ante la posibilidad concreta de un traspaso a Europa.
El tema apareció en la agenda de Núñez después de que el club confirmara a Leonardo Ponzio en su cargo. A partir de ahí, la dirigencia empezó a anticiparse a posibles movimientos por las figuras del plantel, y el nombre de Beltrán volvió a sonar con fuerza: el arquero, figura del equipo, encendió las alarmas por el interés de clubes europeos.
El punto de partida de la novela es la cláusula de rescisión del jugador: 25 millones de euros, con contrato vigente hasta diciembre de 2027. Ese monto llevó a Stefano Di Carlo a poner en marcha las gestiones para renovar el vínculo y elevar el piso para sentarse a negociar. Según las últimas informaciones, esa operación va por buen camino, aunque no alcanzaría para bajar las expectativas de los equipos interesados en el arquero.
Laexpectativa interna quedó reflejada en una revelación que circuló hace algunas horas: «Nadie en River se anima a asegurar que Beltrán será el arquero a fines de 2027. Ya que dan casi por descontado que será protagonista de otro traspaso rutilante», indicaron desde TyC Sports. La advertencia, más allá de que el próximo periodo de transferencias todavía está lejano, generó preocupación puertas adentro del club.
Bounou, el único apuntado
Ante ese escenario, River decidió no esperar de brazos cruzados. Castillo detalló que la institución ya comenzó a generar charlas con Yassine Bounou, el único arquero que aparece en la mira del Millonario para reemplazar a Beltrán en caso de una salida. El club, de todos modos, sabe que tendrá pocas herramientas a disposición para retener a su figura.
La postura oficial, en privado y en público, es la misma: desde River harán todo lo posible para convencer a Beltrán de quedarse. El problema es que las propuestas superadoras desde Europa y el interés de los mejores equipos del mundo convierten esa tarea en una misión casi imposible, según reconocen en el propio entorno del caso.
El cierre de la historia aún está lejos, pero el peso del operativo ya se mide por comparaciones: desde Argentina empezó a palpitarse otra transferencia rutilante, de repercusión similar a la que tuvo como protagonista a Franco Mastantuono. Mientras el mercado europeo no abra formalmente, la renovación que impulsa Di Carlo queda como la principal carta de River para intentar frenar una salida que, en Núñez, casi nadie se anima a descartar.
