RIVER PLATE

Fue campeón en River, jugó un Mundial y pelea por no descender a la Primera C

 

El ex lateral izquierdo del Millonario transitó un camino inusual por el Ascenso y hoy define su presente en Zárate

 
River
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(BUENOS AIRES).- Luis Olivera fue campeón con River en 2016 y hoy pelea por no descender a la Primera C con Defensores Unidos de Zárate, donde llega con 37 unidades, a seis puntos de la zona baja y con siete fechas por disputar en la Primera B Metropolitana. La carrera del lateral izquierdo recorrió un camino inusual: de levantar una copa en Núñez a convertirse en un futbolista itinerante del Ascenso.

Su vínculo con la Primera de River había empezado antes. El debut llegó en noviembre de 2015, cuando ingresó en una derrota por 2-0 contra Newell’s. Para entonces, Olivera ya se había hecho un nombre en las divisiones inferiores: pasó por las selecciones argentinas Sub 15 y Sub 17, y llegó a disputar el Mundial de esta última categoría como lateral izquierdo de la Reserva del Millonario.

La verdadera oportunidad apareció en 2016, de la mano de Marcelo Gallardo y de una coyuntura complicada. Tras las lesiones de Leonel Vangioni y Milton Casco, el DT le dio participación en Primera al juvenil, que aprovechó el momento: llegó a jugar como titular un Superclásico y las semifinales y la final de la Copa Argentina de ese año.

En esa Copa Argentina vivió lo más alto de su etapa en River. Cayó en el Superclásico contra Boca por 4-2, pero luego el equipo se impuso por 2-0 ante Gimnasia y por 4-3 frente a Rosario Central en la final. Aquella copa se convirtió en el único título que Olivera levantó hasta el momento en la máxima categoría.

Después de la final, sin embargo, su participación se diluyó rápido: jugó apenas tres partidos más con la camiseta de River. El club lo mandó a préstamo a San Martín de San Juan y luego a River de Uruguay, hasta que quedó en libertad de acción.

Con el pase libre, Olivera probó suerte en los Estados Unidos, aunque no pudo afianzarse, y regresó al fútbol uruguayo, donde tampoco logró asentarse. En 2020 firmó con Fénix y de ahí en más se convirtió en un habitué del Ascenso argentino: pasó por Colegiales, Alvarado, Gimnasia y Tiro de Salta y Defensores Unidos de Zárate.

Justamente en el CADU encontró un punto alto en su carrera. En su primer ciclo en el Celeste logró un campeonato histórico en la B Metropolitana que le dio al club de Zárate el primer ascenso de su historia a la Primera Nacional. Ese antecedente explica por qué en junio del año pasado el club lo volvió a llamar, y por qué hoy su presente vuelve a estar atado a una definición: con 37 puntos, a seis de la zona de descenso y siete fechas en el calendario, Olivera pelea por que Defensores Unidos no caiga a la Primera C.