(BUENOS AIRES).- “Me gustaría que Leo siga en River y que me llame, estoy a las órdenes”, dijo Carlos Sánchez, quien manifestó su disposición a sumarse al cuerpo técnico de Leonardo Ponzio. River tiene a Ponzio como entrenador interino tras la salida de Eduardo Coudet y todavía debe resolver quién estará al frente del equipo. El exmediocampista dejó planteada así una alternativa para el armado del próximo cuerpo técnico.
Carlos Sánchez hizo el ofrecimiento en una entrevista y dejó claro que su intención es acompañar al actual entrenador si recibe el llamado. “A uno le pone contento que le vaya bien un compañero, un amigo”, señaló Sánchez. La frase fue expresada en tono distendido y no implica una negociación formal para incorporarse al cuerpo técnico.
El vínculo entre Sánchez y Ponzio se construyó durante una etapa histórica de River, cuando ambos compartieron vestuario. El deseo de colaborar nace principalmente de esa relación personal y de amistad, más que de una propuesta deportiva ya definida. Sánchez respaldó a su excompañero mientras Ponzio empieza a darle forma a su ciclo interino.
La referencia a 2015 agrega un antecedente central a la posible vuelta de Sánchez a River desde otro rol. Carlos Sánchez fue integrante del plantel que conquistó la Copa Libertadores 2015 y compartió aquella campaña con Ponzio bajo la dirección de Marcelo Gallardo. Un eventual regreso al cuerpo técnico tendría un componente simbólico por el recorrido que ambos construyeron en el club y por la huella que dejaron en esa etapa.
Carlos Sánchez tiene 41 años y actualmente juega en Rentistas, por lo que continúa ligado al fútbol profesional. Su experiencia acumulada y el conocimiento del mundo River podrían convertirlo en una alternativa para un equipo de trabajo armado por Ponzio. Esa posibilidad depende primero de la continuidad del entrenador interino y de una decisión que todavía no fue tomada.
Leonardo Ponzio comenzó su ciclo interino con Marcelo Escudero y Christian Manfredi como ayudantes de campo. La dirigencia de River, encabezada por Stéfano Di Carlo, todavía debe definir qué ocurrirá con el cargo de entrenador a futuro. Cualquier modificación del cuerpo técnico dependerá de esa resolución y de la decisión sobre la continuidad de Ponzio.
La definición de la dirigencia determinará si la frase de Sánchez puede convertirse en una incorporación concreta. “Que me llame, estoy a las órdenes”, resumió Carlos Sánchez al reiterar su predisposición a trabajar con Ponzio. El ofrecimiento no representa hasta el momento un acuerdo ni una negociación, sino una muestra pública de respaldo al entrenador interino.
Si el actual interino continúa al frente del equipo, el ofrecimiento del campeón de la Libertadores podría pasar de una expresión pública a una posibilidad formal. La decisión sobre el futuro del cargo de entrenador será el paso previo para evaluar cualquier cambio en el cuerpo técnico.
