(BUENOS AIRES).- River definió que no habrá modificaciones en el cuerpo técnico que acompaña a Leonardo Ponzio al frente del equipo: Marcelo Escudero y Manfredi continuarán en sus funciones junto al entrenador interino. La decisión llega en plena reestructuración del plantel profesional tras la salida de Eduardo Coudet y apunta a darle continuidad al trabajo que comenzó con el cambio de conducción.
El anuncio implica que los colaboradores del exmediocampista seguirán en sus puestos durante todo este período. La determinación representa, además, una señal de respaldo hacia Ponzio, que atraviesa una etapa exigente mientras la dirigencia analiza el futuro del banco de suplentes y consolida los detalles de la nueva gestión al frente del primer equipo.
La salida de Coudet generó un nuevo escenario en el club y Ponzio quedó a cargo del equipo de manera interina, acompañado por un grupo de trabajo que ya venía desarrollándose dentro de la estructura. El Millonario atraviesa semanas de mucha incertidumbre después del adiós del entrenador, y desde Núñez optaron por evitar movimientos internos mientras se consolida la nueva conducción.
El debut de Ponzio al frente del equipo dejó un resultado positivo: victoria ante Banfield. Ese triunfo le permitió al interino ganar algo de margen y, sobre todo, trabajar con mayor tranquilidad de cara a los próximos compromisos, en un momento en que el equipo necesitaba recuperar la confianza del plantel y los resultados.
El futuro de Ponzio, en manos de la dirigencia
Escudero no es una cara nueva dentro de la institución. El exdefensor conoce en profundidad la estructura de River y ya tuvo experiencia al frente del plantel profesional, un antecedente que suma estabilidad al nuevo ciclo. Manfredi, por su parte, también forma parte del grupo de trabajo que rodea a Ponzio desde su asunción.
La continuidad del interino como entrenador principal todavía no está definida y depende de las decisiones que tome la dirigencia en los próximos días. Mientras tanto, los directivos analizan el futuro del banco de suplentes, aunque Ponzio tendrá a disposición a los mismos colaboradores con los que comenzó esta etapa, sea cual sea el rumbo que se resuelva.
La prioridad inmediata pasa por consolidar al equipo y aprovechar el envión del triunfo ante Banfield. River necesita volver a competir con regularidad y dejar atrás la irregularidad que marcó el último tramo del ciclo anterior, y sostener un cuerpo técnico conocido aparece como una alternativa para evitar mayores sacudones internos. La dirigencia deberá resolver próximamente cuál será el camino definitivo para el equipo, pero por ahora la apuesta es clara: darle continuidad al trabajo y esperar que los resultados terminen de marcar el rumbo.
