(BUENOS AIRES).- River destinó alrededor de US$ 3.500.000 en compensaciones para rescindir los contratos de seis futbolistas durante el último mercado de pases. El gasto formó parte de una profunda renovación del plantel, que incluyó salidas anticipadas además de la llegada de nuevos jugadores. El dato fue informado por el periodista Germán Balcarce y se conoció durante la presentación de los números de River ante la Comisión Directiva.
Las compensaciones fueron acordadas para finalizar esos vínculos antes de tiempo. La cifra no correspondió a una transferencia ni a la compra de un jugador, sino al costo de interrumpir anticipadamente seis contratos para modificar la composición del plantel. El desembolso permite dimensionar el impacto económico de la reestructuración.
Los contratos alcanzados fueron los de Franco Armani, Juan Fernando Quintero, Germán Pezzella, Maximiliano Meza, Paulo Díaz y Alexander Woiski. La decisión institucional apuntó a liberar lugares dentro del plantel y darle forma a un nuevo proyecto deportivo. Los casos fueron diferentes: algunos jugadores tenían una larga historia en el club y otros habían llegado recientemente.
La salida de los seis futbolistas no respondió a una única situación contractual ni deportiva. La institución avanzó con acuerdos para cerrar anticipadamente los vínculos vigentes y así modificar la composición del plantel. Por eso, el monto informado quedó asociado a una renovación general y no a una operación individual.
Franco Armani protagonizó una de las salidas más significativas. El arquero se despidió de River después de ocho años y medio, período en el que conquistó diez títulos con la camiseta del club. Su salida se produjo de común acuerdo y luego continuó su carrera en Atlético Nacional de Colombia.
Juan Fernando Quintero había regresado a River para cumplir una segunda etapa. El colombiano formó parte del plantel durante un período marcado por altas expectativas, pero finalmente quedó afuera de la planificación para la nueva temporada. Germán Pezzella y Paulo Díaz también dejaron la institución: sus contratos fueron interrumpidos para abrir espacio a una renovación de la última línea.
Maximiliano Meza había llegado a River después de su paso por Monterrey. Tras desvincularse del Millonario, el mediocampista regresó a Independiente, donde volvió a incorporarse. Alexander Woiski completó la lista de salidas decididas dentro de una depuración que alcanzó a distintos integrantes del plantel.
La renovación también incluyó la llegada de nueve refuerzos: Thiago Almada, Ángel Correa, Lucas Beltrán, Mauro Arambarri, Francisco Ortega, Rafael Santos Borré, Tobías Andrada, Giovanni González y Nicolás Otamendi. El club buscó modificar de manera considerable la estructura del equipo y sumar alternativas para el cuerpo técnico.
La combinación entre las incorporaciones y las rescisiones elevó el costo de la reestructuración. River no solo destinó recursos a sumar futbolistas, sino también a liberar cupos mediante acuerdos con jugadores que todavía tenían contrato vigente. Ese doble movimiento fue el que marcó el impacto económico del último mercado.
Después del cierre del mercado, Leonardo Ponzio asumió como entrenador interino tras la salida de Eduardo Coudet y firmó un contrato con River hasta agosto de 2027. La dirigencia mantiene abierta la posibilidad de realizar nuevos movimientos cuando vuelva a abrirse el mercado de pases.
