(BUENOS AIRES).- River tiene a dos jóvenes futbolistas bajo seguimiento de la Selección Argentina: Santiago Beltrán y Tobías Andrada. Lionel Scaloni observa la evolución de ambos mientras Leonardo Ponzio intenta consolidar su equipo en un momento de renovación del plantel. Por ahora, la atención del cuerpo técnico no se tradujo en una convocatoria confirmada para ninguno.
Santiago Beltrán es arquero, tiene 21 años y ya había sido considerado por Scaloni durante el proceso previo al Mundial 2026. En ese período integró una prelista de 55 futbolistas, un antecedente que lo mantiene dentro del grupo de alternativas observadas para el futuro del arco argentino.
La prelista de Beltrán estuvo vinculada con una posible incorporación a la delegación argentina como tercer arquero o acompañante de entrenamiento. El cuerpo técnico de Scaloni sigue de cerca su evolución en River y lo considera una alternativa a futuro, aunque ese seguimiento no implica que tenga asegurado un lugar en la próxima convocatoria.
Emiliano Martínez y Gerónimo Rulli forman parte de la competencia que Beltrán debe afrontar para llegar al seleccionado mayor. Ambos son considerados futbolistas consolidados en el puesto, por lo que el arquero de River todavía necesita sostener su crecimiento y afirmarse dentro de una disputa con jugadores de experiencia.
El antecedente de Beltrán con la Selección no constituye una convocatoria confirmada. Su inclusión en aquella prelista muestra que ya había sido contemplado dentro del proceso de observación, pero el seguimiento actual todavía representa una posibilidad a futuro y no una decisión definitiva sobre su presencia en el plantel argentino.
Tobías Andrada llegó a River desde Vélez durante el último mercado de pases y firmó contrato hasta diciembre de 2030. El mediocampista tiene 19 años y se convirtió en una de las apuestas del club para el presente y los próximos años, en una incorporación pensada con proyección más allá de la competencia inmediata.
Andrada ya contaba con antecedentes en las selecciones juveniles argentinas antes de su llegada a Núñez. En Vélez se había consolidado rápidamente en Primera y disputó más de 30 encuentros, recorrido que lo ubicó entre los proyectos jóvenes más interesantes de la institución.
La llegada de Andrada a River extendió un recorrido que ya combinaba formación en las divisiones juveniles argentinas y experiencia en Primera. El club lo incorporó con un vínculo de largo plazo, mientras su aparición bajo observación de la Selección suma otro objetivo a su desarrollo profesional.
Andrada puede desempeñarse en diferentes sectores del mediocampo, una característica que amplía sus posibilidades si mantiene su evolución. Esa versatilidad lo diferencia del caso de Beltrán, cuya competencia está concentrada en el puesto de arquero y en la disputa con nombres de experiencia.
La situación de los dos futbolistas puede leerse como una señal del lugar que River podría ocupar en el recambio de la Selección Argentina después del Mundial 2026. Para el club, el seguimiento suma dos nombres jóvenes a la discusión sobre los próximos futbolistas que podrían ser considerados por Lionel Scaloni.
El seguimiento no garantiza una citación. Beltrán deberá sostener su evolución en el arco y Andrada mantener el crecimiento mostrado desde su etapa en Vélez y su llegada a River. El próximo paso para ambos será transformar la observación del cuerpo técnico en una convocatoria, algo que dependerá de su rendimiento.
