(BUENOS AIRES).- Rodri terminó fichando por el Barcelona pese a que el Real Madrid lo había buscado para ocupar el lugar que dejaron Toni Kroos y Luka Modric. Después de siete jornadas de LaLiga, el equipo catalán lidera con 21 puntos y el conjunto madrileño aparece cuarto, con 15, a seis unidades. El inicio también marca una diferencia de rendimiento: el Barcelona de Hansi Flick ganó sus siete partidos, mientras el Madrid recibe críticas por su juego.
Toni Kroos se retiró en el verano de 2024 y Luka Modric se marchó al AC Milan en 2025, después de un último año con poco protagonismo. El Real Madrid quedó sin un organizador capaz de ordenar la posesión y marcar los tiempos. Durante dos temporadas, esa ausencia condicionó la planificación del mediocampo y volvió a quedar expuesta con la reciente derrota ante Atlético de Madrid.
Florentino Pérez dio luz verde a la búsqueda de Rodri, pese a que Enrique Riquelme, su rival en las elecciones del Real Madrid, ya había apostado por el mediocampista como una de sus bazas. José Mourinho también intentó convencerlo con el proyecto madridista. El jugador, de 30 años y ex centrocampista del Manchester City, eligió al Barcelona durante el verano de 2026 y luego llamó al entrenador del Madrid para agradecerle el interés y comunicarle su decisión.
El contraste de funciones entre el Madrid y el Barcelona
Bernardo Silva fue una de las alternativas del Real Madrid después de que se frustrara la llegada de Rodri, pero su perfil no coincide con el de un organizador. Arda Güler tampoco cubre ese rol, porque se desempeña como un mediocampista más ofensivo. La diferencia se reflejó en los cuatro partidos del Madrid como visitante: perdió ante Betis y Atlético de Madrid, y ganó frente a Espanyol y Elche en el tramo final, con goles de Espí.
Rodri se integró rápido al Barcelona y, en apenas seis partidos, pasó a ser una referencia del mediocampo junto a Pedri. El jugador conocía a buena parte de la plantilla por la selección española, una ventaja para su adaptación. Hansi Flick había reclamado jugadores con experiencia para cada línea al final de la temporada pasada, y la llegada del español respondió a esa necesidad en el centro del campo.
Rodri no se limita a participar en la circulación. Puede ayudar a los centrales en la salida de balón, ofrecer una línea de pase ante la presión rival y retroceder para proteger a la defensa cuando el Barcelona pierde la pelota. El 19 de septiembre, ante Sevilla en el Sánchez-Pizjuán, bajó a defender y evitó una situación peligrosa cerca del área azulgrana. La jugada mostró el alcance de su función en el equipo de Flick.
El Real Madrid todavía debate cómo llenar el vacío dejado por Kroos y Modric, mientras Rodri ya asume en Barcelona el papel que el club blanco buscó para reorganizar su juego. La clasificación y el arranque de ambos equipos amplifican el contraste. Al 23 de septiembre, el fichaje que el Madrid no concretó ya tiene impacto directo en el líder de LaLiga.
