(BUENOS AIRES).- «Yo llegué 28 de enero a Argentina y el DNI me lo dieron el 7 de agosto, con eso te digo todo». Ese reclamo de Salomón Rondón resume su paso por River, club donde fue campeón pero nunca terminó de convencer. Hoy, con 36 años y dos años y medio después de su salida, el venezolano es el máximo goleador de la Liga MX, con ocho goles en ocho presentaciones defendiendo la camiseta de Pachuca.
La cifra no es un arranque aislado: desde que llegó al conjunto mexicano, Rondón acumula 101 partidos y 49 goles. El delantero nacido en Caracas, que había brillado en la Premier League con la camiseta del West Bromwich, encontró en México la regularidad que le costó consolidar en otras escalas de su carrera.
Su consolidación en Pachuca
El impacto fue inmediato. Anotó ocho goles en el Clausura, el primer certamen que disputó con la institución, y para el Apertura 2024 ya se había ganado la cinta de capitán. En sus primeros seis meses en el club levantó la Copa de Campeones de la Concacaf, con nueve gritos en siete encuentros, incluido un doblete en la final ganada por 3-0 al Columbus de la MLS.
A mitad de 2025, Rondón disputó además el Mundial de Clubes con Pachuca. En el medio de su ciclo mexicano tuvo un regreso a Europa: el segundo semestre de 2025 lo pasó en el Real Oviedo de la Liga española, donde aportó dos goles en 16 presentaciones, antes de volver al elenco mexicano para retomar su condición de figura.
Su etapa en River había arrancado en 2023, cuando llegó contratado por pedido de Martín Demichelis, que había sido su compañero en el Málaga. Marcó 10 goles en 35 partidos y fue campeón, pero su rendimiento nunca atrapó a los hinchas, que en muchas ocasiones lo criticaron, y tampoco pudo ganarse la titularidad en ese elenco.
Lo más recordado de su ciclo en el Millonario fue el gol a Boca en la Copa de la Liga, en el 2-0 de River en La Bombonera. Su despedida llegó a fin de ese año, con el Trofeo de Campeones conquistado ante Rosario Central: ese día jugó de titular, disputó 68 minutos y en los festejos se lo vio apartado de sus compañeros. Semanas más tarde rescindió su contrato.
Seis meses después de su salida, Rondón analizó aquella experiencia y aseguró que River «fue un equipo más» en su carrera, aunque remarcó que las dificultades extrafutbolísticas hicieron más pesada su vivencia en el país. Al defender su rendimiento, sostuvo: «Muchos dirán ‘no te fue bien’, marico, si no me fue bien que jugué 39 partidos, no sé cuántos minutos e hice 10 goles. No me hubiese ido bien si me hubiese ido como en Las Palmas, que jugué 15 partido e hice cero goles». Los números actuales en México le dan la razón: es el goleador del torneo y Pachuca vuelve a depender de su referente de área.
