(BUENOS AIRES).- “Acá hay que trabajar mucho todavía para tener un grado de competitividad alto, que es lo que vamos a buscar nosotros”, dijo Rubén Darío Insúa después de su regreso al club. San Lorenzo empató 1-1 frente a Independiente en el estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini y el entrenador inició así su tercer ciclo al frente del equipo. La igualdad marcó el punto de partida de una etapa en la que el técnico buscará mejorar el funcionamiento y elevar el nivel de competitividad.
Rubén Darío Insúa consideró que el resultado reflejó lo ocurrido en Avellaneda. “Nos hubiese gustado ganar, pero de acuerdo al desarrollo y trámite del partido diría que es justo. Ellos jugaron mejor el primer tiempo y nosotros los superamos en el segundo”, analizó. El diagnóstico dividió el encuentro en dos momentos y ubicó la reacción de San Lorenzo después del descanso como el aspecto positivo de la presentación.
El entrenador realizó dos cambios en el entretiempo con la intención de recuperar más rápido la pelota, mejorar el funcionamiento técnico en la mitad de la cancha y darle mayor volumen ofensivo al equipo. Insúa explicó que la respuesta fue positiva durante el complemento, porque el conjunto manejó mejor la pelota y atacó con mayor frecuencia. El marcador se mantuvo sin modificaciones, pero el técnico valoró el crecimiento del equipo en la segunda parte.
Néstor Gorosito dejó de ser entrenador de San Lorenzo y Rubén Darío Insúa asumió su tercer ciclo con la misión de encaminar al equipo. El objetivo inmediato es conseguir resultados para meterse en la pelea por la fase eliminatoria del Torneo Clausura. El técnico entiende que, para alcanzar esa meta, primero debe incorporar los conceptos que pretende implementar en esta nueva etapa.
La semana de trabajo
El plantel retomará los entrenamientos el martes por la mañana y tendrá una semana completa para preparar el próximo compromiso. Insúa detalló el plan: “Empezamos el día martes por la mañana. Por suerte tenemos una semana larga para trabajar mucho, ensayar, ir mejorando el contexto colectivo, la cultura táctica del equipo, manejar mejor la pelota, ser más profundos”. El entrenador pretende aprovechar ese margen para seguir construyendo la idea colectiva.
Boca será el próximo rival de San Lorenzo y representará una prueba para el nuevo ciclo de Insúa. El entrenador buscará que el equipo muestre ante el conjunto dirigido por su próximo adversario una evolución respecto de lo visto en Avellaneda. La preparación estará enfocada en la circulación de pelota, la profundidad y la organización colectiva, aspectos sobre los que quiere elevar el rendimiento.
El tercer ciclo de Insúa quedó planteado entre la reacción del segundo tiempo y la tarea pendiente para aumentar la competitividad. El empate ante Independiente dejó sensaciones mixtas, mientras que el entrenador pidió tiempo para que San Lorenzo incorpore sus conceptos. El partido ante Boca será la próxima medida de ese proceso, después de la semana de trabajo que comenzará el martes.
